martes, 10 de diciembre de 2019

Macas

Durante noviembre 18, mientras se producía la convalecencia de la operación, Susana recibe una noticia especialmente grave y dramática que la afecta profundamente: Jorge Enrique Pizano Callejas, conocido por familiares y amigos como "Macas", y yerno de Rafael Ponce de León y Elsa, los que para Susana habían sido poco menos que sus segundos padres,  resulta muerto por un más que probable envenenamiento por cianuro.

Dos días después llega al lugar de la tragedia, la finca Subachoque en Cundinamarca, su hijo, Alejandro que vivía en Barcelona con su esposa embarazada. Bebió un trago de la botella de agua que se encontraba junto al computador de su papá, y quedó muerto prácticamente en el acto, envenenado por cianuro. Su esposa estaba presente

Susana se sintió devastada. Había tenido un trato más bien escaso con Macas, con quien prácticamente no llegó a coincidir viviendo en el mismo país desde que éste entró en su familia, pero lo sintió con un profundo dolor ante la envergadura de la doble tragedia que volvía a golpear a su muy querida "tía" Elsa.

Macas tenía problemas más que serios desde un punto de vista legal. Había sido auditor en las obras de la Ruta del Sol que debía unir Cundinamarca, en el centro del país con el caribe colombiano, todo ello realizado por la multinacional brasileña de obras públicas Odebrecht


Odebrecht desde hacía meses había saltado a la actualidad en prácticamente todos los países en los que había pasado, al conseguir suculentos contratos de obra pública a menudo con prácticas de sobornos de todo tipo, y Colombia no fue una excepción

Desde hacía meses Macas había sido investigado por presuntas irregularidades en su trabajo, por el fiscal Néstor Humberto Martinez, que a su vez había sido asesor legal de Corficolombiana, la empresa local con la que se asoció Odebrecht para la Ruta del Sol. Macas como reconoció en agosto 18 a un canal de TV había guardado numerosa documentación sobre sus conversaciones con Martínez y su trabajo de cuya honestidad parecían dibujarse dudas. Esta documentación como mínimo parecía probar que el fiscal que lo perseguía podía razonablemente tener motivos ocultos para hacerlo, como es evitar que se conociese su participación en esa obra de Odebrecht, con el más que probable baile de coímas que presumiblemente se produjo en ella

Antes de hacer uso de esa documentación, la fiscalía, averiguó en el verano 18 que Macas estaba trasladando de su despacho de Bogotá a su finca numerosos papeles y documentos que podrían ser esclarecedores, no sólo de su participación en este caso de corrupción, y su posible culpa por acción u omisión del baile de millones que pasaba frente a él, y que denunció por escrito y de palabra a sus superiores, sino de la implicación de otros poderes muy importantes en el caso, como era el propio Martínez

Lo que los medios no llegaron a aclarar es una anécdota aparentemente banal , que Eduardo Peña, aparentemente sin ser consciente de las implicaciones de lo que había pasado,  le comunicó a Susana  lo que había pasado con Macas, durante el verano 18

Al parecer Clara Inés había hablado con la familia Ponce, que en confianza le comentó no sólo el gran estado de preocupación que tenía Macas por la evolución de su caso, sino también el citado traslado de documentación de Bogotá a su  finca en el campo. Ésta lo comentó en su chat de hermanos, conocido como "Cebollitos", y uno de estos hermanos, Pablo Peña, llamó inmediatamente a una emisora de radio, creo recordar Radio Caracol en Miami, para advertir en un programa especial sobre la corrupción de Odebrecht, que sabía que Macas estaba trasladando esa documentación a lugar seguro. La fiscalía le cayó inmediatamente encima, y parte de esa documentación le fue intervenida, trasladando el resto a una emisora de TV con quien concertó una entrevista que acabó resultando póstuma

Susana inmediatamente se dió cuenta que fue la delación de Pablo a la prensa lo que acorraló a Macas. Es difícil decir si éste ante la evidencia de que parte de sus garantías de defensa se habían perdido decidió optar por el suicidio para evitar una condena de culpabilidad que hubiera podido acarrear una extinción de dominio de su patrimonio, es decir la ruina completa para su familia; o si lo que parece más probable, y es que Macas, ante la evidencia de que si era llevado a juicio podía hacer caer a altos cargos del estado con él, no hubiera sido "suicidado" deliberadamente como creo que es más probable. Macas de hecho, como reconoció a la TV estaba enfermo de cáncer linfático y tenía previsto viajar fuera del país, posiblemente para tratarse y quizá para alejarse del torbellino en el que se había acabado viendo envuelto

Nestor Humberto Martinez, juez y parte en el escándalo
Odebrecht
que llevó a Macas a la tumba
Para Susana, como ya he dicho otras veces, la familia Ponce, había sido su segunda familia. Quería a Elsa y Rafael como a sus segundos padres, y estoy más que convencido que para Elsa, estas tragedias, como después la muerte de Susana fueron más que dolorosas. Y siento una muy profunda tristeza por ella

Pero en la familia de Susana no todos compartían este mismo sentimiento. Como mínimo Pablo Peña, apodado despectivamente por sus hermanos como "El Condecorado" -apuesto que a sus espaldas- por su permanente engreimiento ante todo y ante todos, el hermano que negó rotundamente la enfermedad de Susana desde el minuto cero de la misma (y que después de muerta Susana fue uno de los que más hipócritamente cacarearon lloriqueos falsos lamentándola), al parecer sentía una especial inquina hacia esa familia, quizá por celos, la envidia de que fue siempre una familia feliz y acomodada (y esto para ciertas personas es motivo de rencorosa envidia por igual) y en la que no habían las graves disfuncionalidades que había en la suya. Quizá por eso esa llamada

Susana durante casi todo noviembre 18 se negó a dirigirle la palabra a ninguno de sus hermanos. De hecho hasta Eduardo, que aparentemente no entendía ni daba mucha importancia a lo que había hecho Pablo.

La llegada de la mala hija en diciembre, para intentar lograr convencer a su madre de que se dejase morir acabó con este tema, pero no con la tristeza para Susana por esta doble tragedia

Curiosamente, Susana le insistió varias veces a Maria Carolina, que tuviese el detalle de dar el pésame a la familia y enviase unas flores en su nombre. Estoy completamente seguro que no lo hizo.. Y cuando le insistió al respecto, le hizo especial hincapié a su  madre que no quería tener un perfil en esa tragedia insinuándole que no querían que la relacionasen con Odebrecht.  Susana entendió que le dió a entender que había ayudado a Macas a blanquear coímas, pero yo no lo creo en absoluto.

De hecho a principios de diciembre, la cuñada de Macas, "Tita" que vive en Sant Cugat, nos invitó a compartir una misa en recuerdo de ambos en el Monasterio. A mi me pareció una idea excelente, pero Susana declinó con una excusa acudir.  Recuerdo que dijo que no se veía capaz de mirar a la cara a su prima después de lo que había pasado por la gran verguenza que sentía.

Y no fuimos. Creo que no volvimos a vernos


Octubre 18 - 2ª operación

En octubre 18, tras regresar de Pals, hay que afrontar uno de los momentos más delicados de toda la enfermedad, como fue la segunda operación quirúrgica. Aparentemente la última resonancia había mostrado "algo" no definitivamente claro y aquí nuevamente se plantea la posibilidad del dilema entre inflamación o reaparición del tumor

Yo, no podía multiplicarme más de lo que hacía. Desde septiembre estaba realizando con una Asociación un programa de inserción laboral, al que lógicamente planteé la matización de que a causa de Susana me podía resultar enormemente complicado garantizar cualquier cumplimiento de horarios. Eso se vió más claro aún desde octubre, cuando en esta Asociación, que se encontraba en la calle Sicilia me ofreció un horario limitado por las mañanas, que yo a duras penas podía cumplir ya que prácticamente cada hora me encontraba con llamadas de Susana que me advertía de su temor si tenía que salir sola (a desayunar en la esquina, a menos de 100 metros) de perderse o extraviarse, ya que siempre ibamos juntos a todas partes.

Por ello contacté con los servicios sociales, a los que recordé que Susana por su recomendación necesitaba un acompañante para realizar cualquier actividad en solitario. Dicho sea de paso, los servicios sociales eran los mismos a los que el hijo PROHIBIO acudir a su madre con la absurda teoría de que si lo hacía le quitarian los tratamientos (Algo ridículo hasta la náusea)

Los servicios sociales, desde primavera realizaban visitas periódicas a domicilio a Susana comprobando su estado. De hecho vieron que estaba tan bien atendida que entendían que ni siquiera hacía falta activar el programa PADES destinado a enfermos que necesitan cuidados de enfermería o médicos adicionales a los de la familia

Este dato, lo podría corroborar la familia malvada que por instigación del hijo llegó a decirme (29/8/19) que yo no sólo la habia descuidado sino incluso maltratado; como si yo hubiese instigado los viajes absurdos a Colombia que gravemente le perjudicaban la salud (y el último le costó la vida) o yo hubiese actuado como los hijos, completamente indiferentes a la evolución de la enfermedaden todos los sentidos. Esta maldad, jamás lo voy a perdonar

Esto, que en la práctica indicaba que Susana estaba perfectamente atendida, impedía en la práctica que se activase otro de los programas sociales muncipales, el de asistencia domiciliaria, enviando cuidadores para la enferma. Y esto me impedía cualquier salida laboral o profesional por razones meramente de tiempo

Aparentemente lo que acabó sucediendo tuvo mucho que ver con la desastrosa decisión de suspender en primavera el tratamiento con Bevacizumab. Éste había dado un resultado aceptable, manteniendo el tumor inmóvil, pero a la primera resonancia éste se vió que había reaparecido. Se volvió a administrar el medicamento y la siguiente resonancia, ya en julio mostró un resultado excelente,. Todos los tumores estaban prácticamente desaparecidos. Tras la siguiente resonancia, en septiembre se produce el resultado más extraño. Aparece en la resonancia  ese "algo", un brillo inusual en el área donde había estado el tumor y que, como digo no estaba claro si podía ser tumor o inflamación. 

Dicho sea de paso, como de costumbre, la actitud de la familia ante esta evolución de la enfermedad fue una vez más notoriamente indiferente, como a mí ya no me sorprendía

Ultimo domingo antes de la operación.
Me hace prometer que si le pasa algo
regresaré a este restaurante colombiano
 a comer y a recordarla en él. Aún no he podido
En ese momento se toma la decisión de realizar una segunda operación, a finales de octubre para salir de dudas. Lo que parecía claro es que lo que se encontraba en ese momento era algo distinto al proceso anterior, desgraciadamente como finalmente se confirmó, tras la operación,  la dosis nueva de Bevacizumab dinamitóel tumor y lo fracturó en todas direcciones, lo que explicó que desde este momento no volviese a verse más ninguna masa tumoral y en su lugar quedasen células cancerosas aisladas, en la zona de los liposomas del lóbulo frontal derecho (que dicho sea de paso no volvieron a activarse nunca hasta el final de la vida de Susana), que fueron las que se tuvo que eliminar del cráneo durante la operación

12/10, la hija le escribe que quiere pasar la navidad con ella. Yo no la creo en absoluto. Su verdadero motivo no es otro que  expresarle cara a cara que se deje morir, que se abandone y que deje de ser una molestia para ella. Pero esta maldad en ese momento ni siquiera la sospecha

Unos días antes de la misma aparece en la casa el hijo de Susana, con la intención -a mí NUNCA consultada- de colocar un plato de ducha en lugar de la bañera, por deseo de su madre.

Personalmente me pareció desconcertante la actitud de pasar por encima de mi de una manera tan asombrosa, como si mi opinión no contase para nada. Tal y como me había dicho el (falso) amigo Habilitado de Susana, tanto su hijo como ella, daban por inevitable que yo aceptaría entregarle al hijo mi casa y aceptase marcharme a la calle cuando Susana muriese. Ese planteamiento, profundamente maligno me fue planteado abiertamente en marzo 18, reiterado en junio 18 por una de las amigas de Susana, que le planteó abiertamente que ésta tirase a la basura todos mis muebles y (yo) comprase nuevos ya que la propiedad daba por descontado que yo ya había aceptado entregársela dócilmente a esa familia. Ante semejante actitud y debido a la preocupación que sentía por el estado de Susana, opté por no decir nada, sin lógicamente, aceptar ser despojado de mi patrimonio por esa familia.

Susana está crecientemente nerviosa, casi diría con pánico creciente, -que yo compartía-

En la víspera de la operación tuvo durante la noche un episodio de incontinencia que le causó una profunda tristeza y verguenza. Era el tercer episodio de estas características desde julio, y como en las veces anteriores, me indicó categóricamente que no quería que yo la ayudase. Ya era bastante dolorosa la pérdida de sus facultades que eso comportaba como para que yo lo presenciase. Cogió toda su ropa sucia y la tiró ella misma a la basura, exigiéndome que yo ni siquiera tocase la bolsa.

Yo, como en las dos veces anteriores acepté, pero con una mal disimulada tristeza

Este episodio fue el único en el que se encontraba presente su hijo.

Supongo que se basó en este episodio para contar a su familia la repugnante y nauseabunda mentira que Susana "había estado bañada en excrementos" durante cinco años, una muestra más de su pavorosa capacidad de mentir y manipular que le sirvió para convencer a  su familia de que yo tenía la culpa de los problemas de salud de Susana. 

Esta malignidad de este ser indigno y ruin, nunca, nunca se la voy a perdonar.

Y será mejor para él que yo no tenga la oportunidad de ajustarle las cuentas cara a cara

El día de la operación Susana me pidió que yo fuese a dormir a casa; de hecho fue la única noche que lo hice, pero a las tres de la mañana me llamó para comunicarme que estaba aterrorizada porque en un patio inferior estaban haciendo algo parecido a una "misa negra" lo que le causaba terror.

Acudí inmediatamente pero no encontré a nadie.

La operación fue mucho más larga de lo normal. Para burlarse de ella, su hijo trajo a su amiguito Javi una vez más para que fuese la primera persona que viese tras salir del quirófano. Fue una burla gratuita que a Susana no le gustó ni lo más mínimo. Ni a mí tampoco. Pero ya me acostumbraba a la crueldad y a las manipulaciones de estos hijos malvados
El post operatorio fue bastante caótico. Regresó a la habitación tras su estancia en la UCI donde en ese momento estaba agonizando su compañera de cama. Nos pidieron que abandonásemos la habitación, algo que en un primer momento Susana se resistió pero cuando entraron los operarios para quitarle sus órganos y llevárselos en un maletín si tuvo que salir, y visiblemente nerviosa
El periodo hospitalario finalizó con una dolorosa punción lumbar que acabó a gritos por el dolor que le causó. Aparentemente el destino de esa punción era averiguar si había células cancerosas en el cuerpo, y el resultado fue negativo

A principios de noviembre, con el resultado de la operación en la mano su conclusión era ambivalente pero no necesariamente negativa. Como digo más arriba,. el  tumor se había dispersado en todas direcciones y buena parte de las células cancerosas habían sido extraidas con éxito, pero quedaba una zona preocupante, los liposomas (la parte que une cada parte del cerebro) del lóbulo frontal derecho y que no se sabía si allí podían haber quedado células malignas

Curiosamente en esta zona en las siguientes resonancias no se observó incremento alguno de la actividad  cancerosa pero si un creciente proceso inflamatorio, compatible con una falsa progresión que se prolongó hasta el final. Es en base a esta conclusión por lo que yo afirmo, con la documentación médica en la mano, mi convencimiento de que Susana murió CON cáncer pero no DE cáncer, precipitándose su final por una inflamación craneoencefálica (agosto), de orina (julio) y por el viaje gravísimamente irresponsable maquinado por sus hijos con la única motivación de acelerar su muerte



Septiembre-Octubre 18 Ultimo viaje a Pals

Este período se inicia con la inquietante perspectiva de que el Bevacizumab aparentemente no estaba funcionando y se interrumpiría. Todo quedaba a merced de una última resonancia que podría decidir si  la solución podría estar en una nueva operación, con la finalidad de descartar lo que el dr Torales definió como una posible "falsa progresión" del tumor, o esperar que llegase el final. Ambas posibilidades me parecían casi igual de preocupantes. Eso no le impedía tener ánimo para ir arriba y abajo como si quisiera aprovechar la vida hasta el último instante.

En estos momentos aún no se notaba ningún sígno preocupante en ningún sentido y sus ganas de seguir viviendo parecían mayores que nunca. El fantasma de la enfermedad no existía



Susana no se permitió amilanarse ante este escenario progresivamente inquietante-. En septiembre no quiso perderse ni un detalle del paso de los gigantes por nuestro antiguo barrio del Raval. Me emociona recordar la ilusión con la que les recibió, uno detrás de otro .

Estuvimos en pie prácticamente cinco horas, y ella no notó absolutamente ningún signo de cansancio, al contrario. Era una niña más delebrando el paso de los gigantes. Muchas veces me decía que era una tradición que la emocionaba profundamente y que le hacía sentir parte de ella.

En estos momentos no había cáncer, no había enfermedad, no había problema alguno



 Última comida en El Corte Inglés




A finales de septiembre, Susana decide inesperadamente que le gustaría ir a Pals,a  comer un arroz caldoso a su restaurante favorito, la Vila. Yo no entendí conscientemente lo que estaba sucediendo, pero después me di cuenta de la realidad. Lo que quería Susana era despedirse de Pals y de su restaurante ya que intuía que no regresaría como así fue

Me hizo esa sugerencia para ir un sábado, pero para evitar tener que regresar deprisa y corriendo, le sugerí que nos quedásemos a dormir en el pueblo, en el Hostal Barris.

Comimos en La Vila, pero me di cuenta que había un fondo de tristeza en ella.  Incluso para mi desconcierto llegó a decir que no le había parecido tan rico como otras veces. Ahora pienso que era su convencimiento de que no volvería lo que le hizo decir esto

Me mostró el pueblo de Pals, de manera tan incansable como aquella primera vez que fuimos en julio 15, o incluso más. De hecho andamos hasta un extremo del pueblo y lo quiso rodear para mostrarme la puesta de sol

Pese a ello, hubo varios momentos de tristeza en el horizonte. Uno de ellos cuando comentamos una gestión que yo habia hecho con el Ayuntamiento de Pals para depositar sus cenizas en este pueblo, recordándome una vez más algo que su familia sabía,  y es que no quería que esas cenizas se quedasen ni en Colombia ni fuesen arrojadas al mar como finalmente así fue.  Me causa una gran amargura pensar que esa familia se negó tan desdeñosamente a respetar su voluntad













Pese a ello enseguida volvía el humor:









En muchos momentos, Susana quedaba sumida en sus pensamientos, estoy convencido que creyendo que , como así fue, ya no volvería a su Pals, el pueblo que la había acogido durante tantos años

De hecho, por algún motivo, le sugerí que nos quedásemos un día más en Pals para ver si lograba evitar esa sombra de tristeza que percibía. 
Para mi sorpresa, al día siguiente no quiso volver a comer en La Vila, y tuvimos que ir a otro restaurante en una zona del pueblo que no le era familiar. Creo que sabía que si volvíamos a La Vila sería la última comida allí










Al día siguiente en Torroella de Montgri-

Esta imagen es a la vez muy curiosa y significativa. Susana decidió colgarse del cuello una bolsa de basura amarilla para pasar por independentista . En cierto modo es lo que hacía durante años con toda su familia, Tratar de adaptarse a sus gustos y requerimientos convirtiéndose en lo que ellos querían que fuese.

Nunca le sirvió de nada esa actitud. Especialmente con sus hijos, y porque no decirlo , con varios de sus hermanos

Decidió ir a recoger "algo de ropa" que tenía guardada en la lavandería desde 2016. Ese "algo" fue en realidad un saco de cerca de diez kilos de toda clase de ropa, toallas, jerseis, blusas, etc . Acabamos cargandolo todo en una caja que se mediodesmontó por el camino. Un camino que pasó por volver a Flaça en taxi (!) y de ahi en tren 



Sinceramente aún no puedo creer que ese fuese el último viaje a Pals



Viena agosto 18

El 11 de agosto de 2018 quise ofrecerle a Susana nuevamente una estancia en Viena, su Viena, nuestra Viena, para regresar no sólo a la casa de Freud, sino también a la casa que parecía a punto de inaugurarse -finalmente estaba cerrada ese agosto por una remodelación- de Viktor Frankl.

Frankl, creador de la doctrina de la logoterapia era otro de los grandes intereses intelectuales de Susana en Viena. Su casa museo estaba en Marianengasse 1, en el mismo barrio universitario donde está Bergasse 19, la casa museo de Freud, muy cerca de "nuestra casa"en Viena, el Hotel Atlanta, en Wahringer Strasse, junto a la Facultad de Medicina





Pelotas de golf para su yerno. Pagando yo



 Llegamos al Hotel Atlanta, en Wahringer Strasse

Me entristeció no poder acudir a la casa del dr Frankl, pero hubo algo en los días previos que lo entorpeció todo.  Cuando yo ya tenía pagado el viaje, la estancia  y las salidas por la ciudad, Susana decidió que no quería ir y por tanto que lo anulase todo. Anulé prácticamente todo, excepto el viaje en avión, asumiendo unas pérdidas de cientos de euros, sin entender el motivo de esa estrambótica exigencia, que yo sospeché que le fue inducida desde Colombia, pero tras anularlo todo, decidió que dado que no podía anular el viaje en avión, lo podíamos aprovechar y recontratarlo todo (!). Lo acabé recontratando casi todo pero no negaré que el coste fue  más que astronómico.




Una de las cosas que no pude recontratar fue un concierto de valses en la MusikVerein de Viena, que tuve que sustituir a toda prisa por un crucero por el Danubio. Llegamos justo a tiempo para tomar el barco, que se dirigía hacia el este de la ciudad, casi hasta el límite de Viena, coincidiendo con la ruta del ferry a Budapest.



Fue un viaje muy agradable, hasta la puesta de sol. Tuvimos dos paradas obligadas debido a las esclusas del río que permitió alterar la altura de la navegación del barco dos veces,  y aunque no pudimos contratar la cena a bordo, ya que habríamos perdido el barco, acabamos cenando de la manera más surrealista. Susana entabló conversación con el cocinero, que sólo hablaba alemán, y entendía -deducía-a duras penas inglés, nos acabó sirviendo una cena de dos huevos sobre un pan de Viena (como no) que en la ciudad, por cierto , averiguamos se llama "KaiserSemmel", junto a dos piccolinas de vino espumoso italiano. Dificilmente me imaginé una cena mejor











 



 




El 12 de agosto, el día de su cumpleaños, como no podía ser de otra manera bajamos por Wahringer Strasse en dirección a Berggase pasando por edificios de la Viena señorial, como la Facultad de Medicina






Y otra vez en el Cafe Freud, en Berggasse 19



En una panadería próxima encontré lo que en Viena, llaman a lo que aquí conocemos como el pan de Viena, el Kaisersemmel




Y llegamos a Berggase 19. Regresando a casa





Otra vez en el recibidor de la casa

Y aquí en la sala de espera
Me insistió mucho que fotografiase esto. ¿Premonición?





                                       


Mmm. Qué pongo esta vez?
Ah, ya sé


A la salida de Berggase, regresando al hotel, acabamos perdidos por las calles de la Viena universitaria








El cumpleaños feliz cantado en el mejor lugar posible, la pastelería más importante de Viena, la Sacher, donde se creó el pastel mundialmente famoso -y caro- del mismo nombre

A los pies de la imagen de Sissi, a tu derecha






No conseguí que pidiese el Sacher oficial . Lo que pidió no le gustó nada. En fin

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En la Viena de los palacios








13 de agosto:


Frushtuck, desayuno en el hotel


Esa última mañana en Viena quise que la pasásemos en el Parque de Atracciones del Prater. En el viaje anterior Susana no quiso subir a la noria (?) pero quise que esta  vez fuese distinto

Creo que fue uno de los días más felices que yo recuerdo. Subimos a un montón de atracciones. Susana fue feliz en todas ellas e incluso repitió en alguna, como un "tren de la bruja" algo desastrado, sin importarle que fuese una atracción para niños.

Disparamos en varios tiro al blanco, y lo hicimos tan mal que en dos de ellos nos dieron un obsequio como consolación.

Su imagen, feliz y sonriente en la noria es la que conservo desde entonces en el fondo de pantalla del móvil

Ese día recordé que hacía sólo ocho días nos habían dicho que el tumor parecía haber crecido en la última resonancia. Por eso, Susana quedó tan alterada que en un primer momento no quiso hacer el viaje, pero después (después de que yo anulase todo y perdiese una fortuna) si lo quiso hacer. 

Me estremeció esa fortaleza que demostraba ante aquella nueva adversidad.

A la salida le sugerí que en el próximo viaje podríamos hacer... no recuerdo qué. Sin perder la sonrisa me dijo abiertamente. -Ojalá, pero creo que yo ya no estaré- Y eso aún me estremeció más

Sólo un año después, día por día, Susana emprendía su último viaje, a su Santa Elena napoleónica particular, la guarida de su hija, sabiendo, y siendo consciente que seguramente, su hija la maltrataría como así fue (esa es la única conclusión racional que se extrae de la documentación médica de lo sucedido) .. Eso fue lo último que me dijo en el aeropuerto. Estoy convencido que las personas de su entorno que la habian convencido que  era inminente el final le habían sugerido que éste sería tan doloroso y cruel como fue el de su madre, y Susana no quería pasar por ello. Por eso sabía que su hija acortaría ese final gracias a su odio . Y también estoy convencido que no quería que la viese sufrir 

Y además, en cierto modo podría decir, que el cáncer no la habría vencido


Un año justo después de estas imágenes



































Ay mi tripita! Me duele

Ya en el aeropuerto