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lunes, 2 de diciembre de 2019

Octubre 17. "El novio" de Juan Pablo se incorpora a la fiesta

Octubre 17 sería un mes más que tempestuoso.
Y básicamente coleando aún muchas cosas del mes anterior

El primer domingo, con una Susana que no se encontraba ni física ni emocionalmente del todo bien, tuvo lugar la boda de Marta Teixidor y Josep Maria, en Girona. Reconozco que yo estaba totalmente en otra dimensión distinta. La preocupación por el estado de salud de mi madre ya era muy seria, pero curiosamente para mí, ella se preocupaba por el estado de salud de Susana sinceramente casi más que del mío, insistiéndome que yo estuviera por ella y cuidándola en la medida de mis posibilidades.

Marta, como contó Susana en su libro fue la amiga que literalmente la salvó en diciembre de 2014, cuando tuvo una especie de parálisis en sus piernas que la dejaron en el suelo incapaz de levantarse. Fue a verla porque la preocupación por su estado ya era notoria, y la encontró tirada en el suelo. La llevó a Barcelona, y de ahí acabó en el hospital donde fue operada.

Según Susana, su hijo fue quien le pidió que lo hiciera. Sinceramente esta versión me parece no del todo creíble. En ese momento todo el entorno de Susana veía claramente que le ocurría algo realmente grave y era cuestión de tiempo que alguien tomase las riendas y la hiciese explorar médicamente, como así ocurrió. Y ese alguien fue Marta Teixidor.













Yo confieso que lamenté sentirme tan sumamente desbordado durante ese día, casi diría totalmente ausente. En otras circunstancias , sin el problema de la salud de mi madre, el tambaleante estado de Susana y todos los problemas adicionales que venían de las semanas anteriores

Por si no fuese bastante, el 1 de octubre se produce en Cataluña un referendum de legalidad nula sobre la independencia. La bronca fue generalizada, con intervenciones policiales que fueron muy polémicas y que sirvieron para evidenciar que el problema podría quedar enquistado durante meses. El gobierno había suspendido la autonomía y anunciado elecciones para diciembre, que sólo sirvieron para mantener el mismo statu quo, es decir, un 48% de voto independentista, que con la ley electoral catalana (en realidad española) suponía un 51% de diputados a favor del salto al vacío que suponía la independencia.

Susana vivió todo esto con una enorme angustía, con noches a veces en vela siguiendo las noticias y tecleando furiosamente en todas direcciones para mostrar esa preocupación, que a mí me hacía temer y mucho por su salud

A mediados de mes, aparece el hijo, la nuera y el hijo de ésta.

Como era de esperar, el trato entre madre e hijo fue radicalmente distinto a lo que Susana esperaba en esos días. La nuera, aparentemente se incorporó al viaje para tener controlado a su marido y que tuviera el menor contacto posible con nadie que no fuera en su presencia.

Recuerdo que incluso en una ocasión, que pudieron estar a solas madre e hijo cinco minutos a espaldas de ella, les persiguió por la calle a gritos como una verdulera para que no la dejase sola. Me pareció una relación, la de ambos profundamente tóxica y enfermiza,  como si fuese una señorona caprichosa y ordinaria, su servil criado y su malcriado hijo.Para mí un espectáculo de verguenza ajena y muy triste que era así percibido por Susana hasta el último día, que acabó como el rosario de la aurora


En este último día, que para mí fue entre asombroso y patético, empezamos en una tienda de la calle Portaferrisa, llamada Hema. En ella Susana le comentó al hijo que quería que le comprase una pequeña envase de jabón, sumamente económico. Conociéndola, estoy seguro que lo quería para conservarlo como una reliquia. Él se negó porque aparentemente era demasiado caro para lo pequeño que era y su precio, que creo recordar era unos cinco euros

De ahí fuimos al Corte Inglés a comer . "Nosotros os invitamos", que quería decir, "os invitamos pero os pagáis vosotros la cuenta" (traducido del colombiano, o mejor dicho, del dialecto Peña).
Susana estaba sumamente triste por la marcha ese día de su hijo, y del relativamente poco tiempo que habían podido estar juntos gracias a su nuera 

A la salida bajamos a la planta de juguetes.

El malcriado niño, de educación escasa y dudosa, y que como le contaba el hijo de Susana a su madre, le obviaba en todos los sentidos siempre que podía (ya que lo veía como un "pobre"), exigió toda clase de juguetes para satisfacer sus caprichos. Su madre, en una clamorosa indirecta, no dejaba de repetir, que debía ser una delicia vivir en una ciudad como esa y concederle a su hijo todos los caprichos que este tuviera (Un comentario de grosera engreída y de muy mal gusto, pero que además iba claramente dirigido a Susana ya que cuando su hijo empezó a vivir en Barcelona, no podía pagarle todos sus caprichos como la nuera hacía con su hijo)

Mientras estaba creciendo la lista de juguetes disparatados que compraba el hijo, con su madre in perder de vista a Susana, y riendo socarronamente  por la escena, yo intenté llevármela a otro departamento para que no viese esa humillante situación. Para ella, pocas semanas antes le habían literalmente colgado el teléfono cuando les habia pedido ayuda, y ahora estaban despilfarrando a placer. Susana airada, se negó a dejar de ver esa escena

Una de las tonterías que acabaron pagando recuerdo que fue una espada laser de juguete, de unos 80 euros, algo increiblemente absurdo que en ningún caso iba a pasar de la aduana, pero que se compró exclusivamente para humillar a Susana

Su nuera, que ahí reconfirmé la envergadura tanto del odio y desprecio que tenía por Susana como su malísima educación, quiso rematar la faena para acabar de humillar a su odiada suegra..

"Uy cosita, no tengo a mano la tarjeta. Te importa pagarlo tú, cosita?"

"Claro cosita, lo que tú digas"

El coste que el hijo de Susana acabó pagando fueron 545 euros. Ese mismo día le había negado a su madre la centésima parte de esa cantidad. Susana quedó más que lívida y me pidió que nos fuéramos inmediatamente.

Bajamos la calle Portal del Angel, con Susana muy triste, muy cabizbaja y profundamente decepcionada por el espectáculo grosero e insultante que acababa de producirse

De repente aparece la nuera entre risotadas de júbilo para decir abiertamente entre carcajadas, que había llegado Javi, el amigo lunático y gorrón para pasar la tarde con ellos. El mensaje no podía estar más claro, en aquel último día en Barcelona, que explícitamente Susana había pedido a su hijo que lo pasasen juntos, él optó por pasarlo con su "amigo" Javi. 

Personalmente incluso no descarto que la aparición de Javi nunca se hubiese producido, pero la nuera se lo lanzó a Susana porque sabía que eso la humillaría más aún y la ofendería profundamente como así fue. De hecho, varias veces le repitió entre risotadas de júbilo que Javi y él eran "enamorados", que era "su novio", mientras Susana se iba desmontando de la humillación y de la verguenza, 

Nunca vi a Susana tan decepcionada, triste y humillada. Con un serio y creciente dolor de cabeza, decidió que fueramos a casa y de ahi, en una decisión bastante pintoresca, pasar la noche en el hotel Acevi Villarroel para no volver a ver ni al hijo ni a ese bicho ruin, manipuladora y mezquina que era su nuera


Y al mismo tiempo, mi madre cada vez en un estado más preocupante. Para poder bajar la escalera, yo tenía que coordinar varias cosas a la vez,un servicio para bajarla a la calle, con una silla eléctrica, ir a una tienda de alquiler de sillas de ruedas para alquilar una, y si era necesario  contratar un taxi adaptado por si quería ir a alguna parte, todo con un coste importante, de mi bolsillo

Rolling Stones y el Circo Peña Martinez llega a la ciudad

A finales de septiembre 17, el estado de ánimo de Susana cambia otra vez súbitamente. Su hijo le comunica su intención de pasar unos días en octubre en la ciudad, con su esposa y el hijo de ésta.  Tal expectativa, contribuyó de tal manera a cambiar su estado de ánimo que llegó a hacer algo profundamente insólito que nos causó un grave grave problema económico. Susana estaba increíblemente tensa ese día; y yo tb, y ella acabó incluso discutiendo acaloradamente con varias personas por motivos absurdos durante el concierto, para mi desconcierto total


En ese momento, Susana que se había gastado el importe de su parte del alquiler de dos meses , decidió invitarme a un concierto de los Rolling Stones en el Estadi Olimpic, muy posiblemente para celebrar la llegada de su hijo. La intención sin duda era buena, pero el resultado fue un completo desastre

 Semejante ocurrencia, implicaba que yo tenía que pagar como fuese -y fue a crédito- su parte del alquiler adicional a la mía; lo que me supuso un problema de enormes dimensiones; que a ella la dejó literalmente en la ruina total.

Creo que no era en absoluto consciente del estado económico en el que se encontraba, ni ella ni yo. Pero como me dijo explícitamente, estaba convencida que iba a morir pronto, porque esos problemas de memoria que aparentemente sufría eran signo de una muerte inminente, algo completamente absurdo y que estoy convencido que "alguien", desde Colombia,  le había metido esa idea ridícula en la cabeza.

Yo quedé aquí definitivamente superado por todo esto; y además con el postre añadido del estado de salud de mi madre, que yo intuía que era muy preocupante. A esto hay que añadirle el problema que se presentaba en el horizonte de una posible mudanza precipitada y costosa a otra vivienda para lo que pidió ayuda, inútilmente en los servicios sociales.

Para ello, Susana llegó incluso a contactar con una vecina suya en Diagonal, cuyo piso visitamos a principios de octubre. Para Susana fue muy emocionante regresar a su casa.Allí me di cuenta que esa vecina, propietaria de varios pisos en Sarriá, que según decía "era muy querida", le dió largas a encontrarle una vivienda , confirmándome que ésta, como muchos otros "amigos" que tenía Susana en Barcelona, eran en realidad meros conocidos que cuando Susana los necesitaba le daban la espalda sin contemplaciones.

En esa visita al piso de esta vecina , idéntico al suyo, y dúplex, Susana me comentó como si fuese lo más natural el mundo, que poco antes de su segunda fuga de Europa, Maria Carolina, tiró a su madre por las escaleras del piso, estando a punto de causarle una grave lesión.  Eso según versión categórica de  Susana, que a mí me dejó helado

Todos estos problemas además se veían agravados por unos crecientes dolores de cabeza, que parecían señalar que el tumor volvía a dar muestras de vida nuevamente



Las escaleras antes citadas que quise fotografiar
para no olvidar el incidente gravísimo
que en ellas causó su hija en las del piso superior 
Susana perdió piso, patrimonio y todo lo que tenía a finales de 2008.
 En un incidente que nunca debió producirse y que causó uno de sus hijos



Por si no fuese bastante ajetreo, cada vez además que llegaba una amiga suya a Barcelona, era imperativo acompañarla y para Susana mostrar su mejor cara, como si todas estas tensiones no se produjesen


Aquí con una amiga suya de la Universidad del Valle. Aquí curiosamente me enteré de parte de los motivos que la llevaron a estudiar trabajo social en esa universidad, que confirmé mucho después y que estaban relacionados indirectamente con quien era su "pareja" en 1989, un año después de su separación,pero eso lo contaré aparte



Mi madre cada vez más delgada a finales de septiembre.  Para mí un cóctel sucesivo de incidentes que me superaban ya del todo

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Agosto Septiembre 17. Desahucio a la vista

Cuando llegamos de Londres, nos recibió el ya tradcional incivismo de las calles del Raval de Barcelona, realmente fascinante, que incluía en varios tramos de la calle abundantes dosis olorosas de orines y basura. Pero estábamos en casa.
Quiero destacar que esta situación la habrían podido modificar sus hijos si hubiesen querido, pero su indiferencia hacia su madre era lo que provocaba que viviese en esa situación

Pocos días después, el 17 de agosto, un grupo islamista cometió un grave atentado que acabó con la vida de 15 personas y 131 heridos, atropelladas en las Ramblas. Yo acababa de llegar pocos minutos antes y no me alcanzó de pura casualidad.

Susana lo vivió con muchísima tristeza y pesar. Al día siguiente acudimos a la manifestación que acabó justo enfrente de donde la furgoneta que cometió el atropello detuvo su trayectoria mortal.  En los días previos, se produjeron diversos avisos que alertaban de un posible atentado como éste, similar al que se había producido en Niza y Bruselas el año anterior, pero la alcaldesa desoyó esos avisos y se negó a colocar bolardos en los extremos de la calle que hubieran impedido el atentado; de hecho los colocó justo después.


 A esta increíble torpeza se le sumó otra aún peor, cuando durante el acto que tuvo lugar en las Ramblas, junto al resto de las autoridades, éstas estaban, lógicamente serias, mientras Colau, digamos que mostraba un aire más, "distendido" y jocoso que casi parecía inducir a pensar que la alcaldesa no estaba muy en sus cabales.

Susana le comentó a uno de sus curiosos amigos de Barcelona, Joan Busquet, autodenominado asesor de Colau en su partido -sospecho que eso es falso-, la pésima imagen que daba la alcaldesa riéndose en un momento tan trágico. Busquet, le respondió que esas imágenes y videos incluidos eran falsos y habían "sido manipulados por el PP" para hacer quedar mal a COlau. Tuvieron una grave discusión por teléfono y ya nunca volvieron a hablarse por esta razón, quedando Susana muy afectada por ello, y por la cortedad intelectual de su supuesto amigo




Seguimos con la rutina de los tratamientos, que parecían no tener final en el Clínic,


Comiendo en el restaurante Galiza en la calle Cardenal Casañas, hoy desaparecido -con demasiada frecuencia para el estado de nuestra economía; sobre todo la mía-

E ncluso, y no es poco mérito para Susana con escapada insólita a la playa, en este caso en Castelldefels

A principios de septiembre, mi madre, ya mostraba claros signos de problemas de salud. Como supe después, en este momento, tenía una infección de orina, el hígado en mal estado, el aparato digestivo con una diverticulitis, los riñones funcionando con dificultad y el corazón a un ritmo muy bajo, aparte de problemas de movilidad. Me multipliqué más que nunca para atenderla, cada vez con mayor cansancio para mí y preocupación. Contacté con la empresa Cuideo.com para conseguirle cuidadoras permanentes, con el problema económico que eso podía causar, pero un incidente muy serio retrasó ese proceso.

A principios de septiembre, recibimos un fax que informaba que de manera inmediata , Susana debía abandonar la vivienda. 

Al parecer, uno de los dos hermanos que eran sus caseros, estaba profundamente furioso con la actitud de ambos hijos, la hija primero, con la que tuvo una fuerte discusión muy grosera -ella-  en marzo 15, y del hijo, que pese a que aparentemente decía estar conforme con algún tipo de revisión del contrato en realidad no dejaba de darles largas al respecto, lo que interpretó como una tomadura de pelo. Susana por razones para mí extrañas mantenía con ellos una posición de una hostilidad que yo estoy convencido que estaba animada desde Colombia por personas de su familia -hijo y nuera- , negándose a cambio alguno en la relación contractual. Yo intervine con uno de los caseros para indicarle que me parecía correcto que el posible cambio fuese por la vía de pagar nosotros los servicios,algo que Susana, aceptaba, hasta que -como si lo consultase con "alguien"- acababa negándose rotundamente a aceptar. Todo ello generó un molesto bucle agotador de trámites con los serivicios sociales -oposición total de su familia- y abogados -también con la oposición de la familia- Uno de estos abogados encontró una cláusula que permitía retrasar este desahucio al menos hasta julio 18, pero la broma causó (me causó) otra ristra de gastos adicionales, a los que sus hijos le dieron la espalda explícitamente y que sirvió para retrasar la citada contratacion de cuidadoras para mi madre.

Recuerdo perfectamente que la primera semana de septiembre, no sabría decir si el 3 o el 4, Susana delante de mí les comentó a ambos hijos que los gastos legales para evitar acabar en la calle la habían dejado -de hecho NOS habían dejado- en algunos días con problemas económicos hasta para poder comer. La respuesta de ambos hijos ante ese gasto iinesperado de su madre, fue la misma, negarse rotundamente a hacer nada por Susana, e incluso recuerdo, que la llamada al hijo al respecto acabó con éste colgándole el teléfono, (3 de septiembre a las 12pm, lo recuerdo perfectamente porque   dejó a Susana lívida, asustada por el futuro y muy muy preocupada). Y yo por supuesto de paso también, por el problema en el que caía Susana y en el que no dejaba de hundirse mi madre con su salud

Este bucle de trámites, provocado y favorecido por la indiferencia total de sus hijos, precipitó el retraso en los cuidados a mi madre que precipitó su fallecimiento, hecho del que estoy convencido tuvo mucho que ver esa indiferencia de ambos hijos

martes, 26 de noviembre de 2019

Londres Agosto 17


Entre el 11 y 13 de agosto fuimos a Londres. La idea era pasar el cumpleaños en la casa de Freud en la casa a la que se desplazó en 1938, cuando ya gravemente enfermo de cáncer logró escapar de la ocupación nazi de Austria junto a varios miembros de su familia,en el 20 de Marisfield Gardens

El viaje fue tempestuoso desde el primer momento.

Por mi parte, yo estaba cada día más preocupado por el estado de salud de mi madre, que era seriamente preocupante en ese momento. De hecho, yo ni siquiera sabía exactamente cual era ese estado, porque lo ocultó a casi todo el mundo, excepto a una amiga suya a quien le reconoció que sufría una seria infección de orina.

Susana por su parte estaba sumamente alterada por los vaivenes a los que le sometía su hijo, aparentemente  dándole a entender que iría a Barcelona a finales de verano para quedarse,... para después darle largas y negándolo. Estos vaivenes la alteraron profundamente ya que ella ya tenía de alguna manera la idea hecha de que su vida tocaba a su fin y deseaba que su hijo estuviese con ella. Cuando entendió que ese retorno era una ficción se desmoronó anímicamente.

Además, ya a principios de agosto,  tras dedicar una importante cantidad de dinero a financiar a sus hijos (en parte con mi dinero), que no les hacían ascos a recibir dinero de su madre, cuando de acuerdo con la ley y el sentido común debería haber sido al revés y ellos ayudar a su madre enferma, se encontró con que el dinero de la venta del apartamento se había acabado. A mí me aseguró que parte del viaje lo quería pagar ella, ya que yo le reconocí que ya no me era posible seguir financiándola a todo tren, pero acabó reconociendo que ya no tenía con qué, ni siquiera para pagar durante el viaje, taxis, metros o comidas. Yo, naturalmente acepté pagarlo todo -sus hijos persistían en la indiferencia completa hacia su madre- pero, con una angustia creciente por mi situación económica. En ningún momento me planteé suspender el viaje por este motivo.

Al mismo tiempo, empezaron a llegar indicios de que los caseros, animados por la oposición que veían en Susana-empujada por su hijo y su nuera- a toda sugerencia de renegociar las condiciones del contrato de alquiler estaban cada vez más decididos a echarla a la calle

Susana además, algo que nunca supo es que, quizá a causa de la preocupación creciente que yo tenía, hice una reserva en un hotel de la cadena Holiday Inn confundiéndolo con el hotel que se encontraba justo detrás de la casa de Freud en Marisfield Gardens con otro de la misma cadena que se encontraba al otro extremo de la ciudad, el Holiday Inn Express London City en lugar del Holiday Inn  Express Swiss Cottage. Esas reservas no son reembolsables por lo que el coste de esa doble reserva lo tuve que pagar de mi bolsillo sin comentárselo a nadie. El sobre coste pasó de los 380 euros

No estaba  por tanto en el mejor ánimo para afrontar ningún viaje, pero hice ver que no era así

Por ello probablemente una de las atracciones que reservé, el del London Eye, lo hice sin llevarme el voucher pertinente lo que complicó ese día enormemente la subida al mismo

Por todo ello guardo un recuerdo algo agridulce de esos días

Susana además, estoy convencido que no se sentía físicamente al cien por cien. Su fatiga era  notable y pese a que hacía todos los esfuerzos para que no se notase, era una evidencia palpable. Pero para mi ya eso me superaba ante todo lo antes expuesto junto

Sé que ese viaje lo debía haber gestionado mejor, como toda esa situación en ese momento pero no pude hacer más de lo que hice. La oposición pura y dura de toda su familia, que estoy convencido que seguía deseando ver muerta a Susana me empujaba a sentirme como si estuviese gestionando una doble situación de cuidados: A una madre que no me dejaba cuidarla, para "no preocuparme" como decia a amigas suyas, y a una Susana con crecientes problemas en todos los sentidos, de cuidados, de dinero y de una familia profundamente hostil. Y yo cada vez me empecé a sentir más cerca de un completo cortocircuito


 11 de agosto:


















llegamos a la estación de Paddington. Creo que fue un completo error no haber hecho como en Roma y traerla en silla de ruedas








Nuestro primer taxi londinense. Pero wow. Que precios!



El metro de la linea gris. También horriblemente caro, y con la estación sin ascensores

Este fue el lugar donde celebramos el cumpleaños. Lo encontré, caro, deprimente y destartalado, pero todo el barrio era así


Otra muestra de lo que pasaba:
Susana quiso dedicar la primera tarde a visitar el instituto de psicoanálisis el Tavistock Institute.
Tenía la confusa idea de que así empujaría a su hijo a ganarse la vida como psicólogo en lugar de ... bueno, hacer lo que hacía.

Acumulamos una gran cantidad de documentación, escogida minuciosamente por Susana que por lo que yo sé, su hijo acabó tirando a la basura







12 agosto

Encontré este video entre los muchos que guardo de Susana. Me emociona la emoción que sintió ese día en la casa de Freud, pero también, como ella percibíó la profunda tristeza que debió sentir Freud cuando llegó a aquella casa, tan hermosa y acogedora, sabiendo que le quedaban pocos meses de vida y que jamás volvería a su ciudad natal, la Viena que tanto amaba. ¿Había ya en ella alguna sensación de compartir esa misa tristeza? Ella tenía la vaga sensación de que no saldría adelante y que no regresaría a su ciudad natal? La tristeza de ese Freud crepuscular era también la suya?
Utilizando sus mismas palabras, en este blog, está por encima de todo la tristeza por la pérdida de su vida, su duelo por la pérdida de sus facultades que se intuía irremediable?


Nada más salir del museo de Freud nos dimos cuenta que había olvidado su asiento portátil en él. La entristeció sobremanera, como si eso fuese un mal presagio. No fui capaz de darme cuenta y eso me preocupó. Me empecé a sentir superado.


La Casa de Marysfield Gardens 20, es muy hermosa. Como si el tiempo se hubiese detenido, pese a que cien metros al sur se encuentra un barrio bastante más destartalado de Londres













El vecino de enfrente de Freud era la familia de Lord Asquith,
premier en los años 20



De alguna manera este era el mundo al que Susana pertenecía. Y me duele profundamente no haber podido proporcionárselo. Entre el cáncer, la dependencia emocional de su familia que tanto la condicionaba lo hacía imposible.



Se emocionó hasta las lágrimas por poder tumbarse en el verdadero y genuino diván de Freud... pese a que estaba terminantemente prohibido, lógicamente. Pero supongo que vieron su emoción genuina y no se atrevieron a decirle nada


El despacho de Anna Freud y su máquina de escribir-
 Está todo como si hubiese salido un momento

El crepuscular salón-despacho de Freud, en la planta baja de Marysfield Gardens



A la salida quiso que nos recogiésemos un rato en oración en una iglesia cercana




Me apenó la pobreza de la comida de su cumpleaños, pero no dábamos para más


La vista desde la habitación


Andando por toda la ciudad aquella tarde. Acabó rendida, como ocurrió en Roma, pero aquí yo veía un fondo de tristeza que me inquietó sobremanera.


Los dos dias siguientes fueron agotadores. Ni yo me encontraba muy bien ni Susana tampoco, pero la sensación de querer aprovechar al máximo el tiempo podía.más.Sin rumbo más o menos fijo fuimos hacia el London Eye, para tomar un barco por el Támesis, comimos apresuradamente, hicimos la cola ´larguísima´para subir a la noria londinense; el voucher de confirmación estaba equivocado, por lo que fue necesario llamar a la empresa e imprimir -y pagar- otra vez el viaje y acabar subiendo a la noria tras una asfixiante cola dominical.

Por la tarde, también falló una visita a Buckingham, que me entristeció profundamente por lo que tuvimos que quedarnos literalmente en la puerta. Aparentemente muchas cosas fallaron una detrás de otra, y todas con un coste económico importante.

Sus hijos, como era de esperar actuaron para mí como era previsible.  Creo recordar que hasta bien entrada la tarde del día de su cumpleaños, ni una ni otro la felicitó. La hija no recuerdo que lo llegase a hacer, y con el hijo tuvieron una larga conversación, entre otras cosas siguiendo aún el tema de si se iba o no se iba de Colombia, pero en primera instancia tampoco recordó felicitarla, pese a que a sus amigas que si lo hicieron, y Susana, notoriamente triste, les contó la mentira piadosa que lo habían hecho. En fin...

El viaje por el Támesis fue muy hermoso, aún reconociendo que, sobre todo yo, no me sentía muy bien. Además, la preocupación por el estado de mi madre iba en aumento durante el día, ya que aparentemente tampoco se encontraba demasiado bien. 

La experiencia del London Eye fue más que agotadora con dos colas sucesivas asifixiantes y que al menos a mí me quitaron totalmente las ganas de subir. No a Susana, que cuando se le metía algo en la cabeza era imposible contradecirla.

Cuando llegamos a Harrods,  Susana casi entró en éxtasis. Tengo que reconocer que cuando yo vi los precios de los almacenes, sinceramente me marée. Pero para no poder decir que no habíamos comprado nada en ellos, acabé comprando una banana que compartimos como postre de la comida que tomamos justo enfrente.

Durante la comida, yo asumí ya que necesitaría como algo inevitable asumir el gasto de cuidadoras para mi madre como mínimo para estar tranquilo. Susana me sorprendió comentándome una idea, que aparentemente procedía de su hijo, y que consistía en que yo colocase a mi madre en una residencia y vendiese el piso (de su propiedad) para que , según me dijo Susana, nosotros dos y -se le escapó, Juan Pablo- pudiésemos vivir de esa renta. Todo ello contribuyó a emborronar notablemente el final del viaje. Y a dejarme como mínimo en un estado de preocupación que hizo que el viaje no lo disfrutase en absoluto.. Lamento que  fuese así, y que todo me superase, sobre todo por Susana



Llegamos a tiempo para las campanadas del Big Ben




El Belfast, el último buque de  guerra
de la ROYAL NAVY, de la II guerra mundial
 que sobrevive en el Támesis



Ya en el London Eye, El trámite de subir fue increíblemente agotador, complicado, frustrante, y porque no decirlo caro





La Iglesia de Sant Margaret en Parliament Square.
Susana ya literalmente no se tenía en pie,
 pero quería verlo todo y estar en todas partes




Este es el fascinante lavabo de la pizzeria en la que comimos
la última noche frente al hotel



Harrods. Susana fascinada es poco. Yo, realmente me mareé al ver sus precios