Mostrando entradas con la etiqueta colombia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta colombia. Mostrar todas las entradas

sábado, 25 de junio de 2022

Colombia vota por la destrucción de su democracia


El 19 de junio se ha producido un importante vuelco histórico en Colombia, tras la elección del populista  de ultra izquierda Gustavo Petro como presidente del país por 11,3 millones de votos

Personalmente me produce una sensación ambivalente aunque de gran sorpresa. 
Yo jamás pisaré ese país, en primer lugar por ser el país de los asesinos de mi esposa -que además planearon mi muerte ese mismo día, el 29-8-19-, mi maligna familia política, a la que yo llamo el "cártel de los Durán-Peña", que asumo y entiendo que mantienen sus amenazas de muerte hacia mi persona, como venganza por no haber contribuido al homicidio de mi esposa Susana Peña en agosto 2019. Por ello es inimaginable que yo jamás pueda poner pie en Colombia, sin una escolta armada, sin correr un riesgo real y tangible de ser asesinado

Ahora además Colombia me da una razón más para no poner pie en ese país, y es la insólita votación de las presidenciales.

Con ella, Colombia se une al malogrado club de países que han escogido vivir bajo regímenes que antes o despues desembocan en una tiranía de izquierdas.  Cuba, Venezuela o Nicaragua, tienen ahora en Petro otro compinche para amenazar la supervivencia de la democracia. 

Petro ha demostrado durante su campaña una asombrosa facilidad para mentir, difundir propuestas contradictorias o cuanto menos disparatadas, y en la penumbra de las bambalinas demoler en una campaña insólitamente sucia al candidato más honesto y presentable , Federico Gutierrez, presentándolo como narcotraficante, corrupto, ladrón e incluso depravado, y todo ello hecho por los sicarios digitales del petrismo, como Guanumen, e ilustres miembros de la más rancia politiquería oportunista, -y corrupta- como Roy Barreras o Armando Benedetti

Las propuestas de Petro que han seducido a esos once millones de votos, pasan esencialmente por dos puntos: 

Establecer un gigantesco programa de gasto público, establecido en 139.500 billones de pesos,  destinado entre otras cosas a subvencionar con pagas a fondo perdido a millones de personas de clases bajas para supuestamente estimular la demanda.



Otra renta básica para hogares mono parentales por valor de 28.000 millones. .
Otro programa es para incrementar el acceso a la sanidad para los más desfavoecidos que costaría 57.000 millones.
Un programa para dar acceso al agua para todos los ciudadanos por 6.000 millones
Otro programa adicional daría una paga a todos los parados del país, lo que costaría no menos de 57.000 millones.

Todas estas cifras implican un coste económico equivalente a la construcción de 10 metros como el de Bogotá.


No sorprende que ante este festival populista irrealizable miles de personas, posiblemente millones, creyendo en la buena fe de su caudillo Petro le hayan votado. Tampoco sorprende que tras conocerse el resultado se haya incrementado en un 950% en Google las búsquedas de "como sacar el pasaporte" para presumiblemente escapar del país. De veras creen que se podrá obtener esta cantidad tan gigantesca de dádivas generalizadas para millones de personas.? Tan crédulos son los colombianos?

Otro aspecto que se olvida intencionadamente es el efecto catastrófico que estas medidas aún en el supuesto que sean implementadas tendrá en la inflación.
Si se distribuyen mil o mil quinientos euros per cápita a los más desfavorecidos, lo que se conseguirá es que este dinero vaya a parar al gasto (no al ahorro que presumiblemente sufrirá las confiscaciones monetarias del petrismo)
La economía es el equilibrio entre la oferta (las empresas) y la demanda (los ciudadanos): Si se subvenciona tan bruscamente la demanda, la oferta al no poder incrementar su producción al mismo ritmo sólo tendrá una salida, que es subir precios, es decir crear inflación., Eso provocará que esos mil euros por persona que el estado se ha gastado para comprar la fidelidad perruna al petrismo, no habrá servido de nada porque su capacidad de compra , por la inflación se habra perdido. Es exactamente la situación que provocó en Venezuela Hugo Chávez. Hoy en ese país es posible afirmar que TODO el mundo es millonario, incluso es certero suponer que un indigente que recibe una moneda en la calle pueda acabar el día millonario, pero ese dinero por la pérdida de poder adquisitivo causado por la inflación  tiene dia a dia menos poder de compra. Ese será el camino más que previsible de Petro.


Las consecuencias de este desastre populista ya se hacen notar

Si repasamos por ejemplo la cotización del peso respecto al dólar:

El viernes 17 el peso estaba a 3.900 unidades/dólar. Hoy el cambio oficial (22 junio) es de 4.029 pesos/dolar , un aumento de un 3% aproximadamente (es decir una DEVALUACIÖN de la moneda) del 3% en dos días Pero, en casas de cambios de aeropuertos por ejemplo, el dólar se paga a 5.000 pesos, es decir un incremento del 28% (devaluación del peso) en un día)

Si vamos a la Bolsa, las acciones de Ecopetrol , han pasado de 12,45 dólares a 11,69,en dos días una pérdida del 16%, 

Las acciones de Bancolombia han caido de 37,50 dólares a 35.53, una pérdida del 5%, 

El bono a 10 años ha empeorado un 6%

La prima de riesgo está desbocada, llegando a 1023, la cifra más elevada desde 2012

Y ésto sólo sin que Petro haya tomado posesión de su cargo.

De veras creen que habrá dinero en un año para pagar todas las paguitas y subvenciones que Petro ha prometido a sus votantes?

Disfruten lo votado .

No seré yo quien lamente la ruina de Colombia








 

lunes, 31 de enero de 2022

Maria Carolina Durán cesada como Secretaria Distrital de Bogotá.

El viernes 28 de enero recibí la noticia y las imágenes de la rueda de prensa de la ya EX secretaria Distrital de Bogotá, mi hijastra, Maria Carolina Durán Peña

No voy a negar que la noticia me ha causado una gran satisfacción

Sigo afirmando que esta persona causó el fallecimiento de mi esposa, Susana Peña Fandiño, el 29/8/19 como consecuencia de malos tratos con resultado de muerte al ser secuestrada del hospital en el que estaba siendo atendida, el Hospital Clínic de Barcelona por su manipulable hijo, siguiendo órdenes de su hermana, forzando un alta unilateral de su estancia hospitalaria que fue completamente prohibida debido a su estado de salud por su oncóloga #EstelaPineda y haciendo caso omiso de un informe médico que desaconsejaba ese traslado del propio médico que firmó el alta.

Una vez en Colombia, a donde fue llevada con sevicia por su hijo, y donde fue introducida sin documentación legal para entrar en el país, se le retiró primero la medicación pautada en Barcelona, y después se le retiró, por la información proporcionada por su propia familia (25/8/19) medicación, alimentación e hidratación , con el surrealista pretexto de que  "para que no se ahogase" sufriendo una muerte horrible sin ningún tipo de medida para paliar su sufrimiento al contrario. Además se me prohibió acceder con la policía  a esa casa de los horrores, la vivienda de su hija para estar con mi esposa en sus momentos finales, con muy graves amenazas de muerte formuladas en mi contra. 

Por si no fuese bastante, tal y como la justicia española me confirmó hace unos días, para la legalidad española,  mi esposa sigue legalmente viva, por la previsible causa delincuencial por parte de sus hijos de simular esa supervivencia para cobrar fraudulentamente las prestaciones sociales que cobraba en España, cobrar presuntamente esas mismas prestaciones de Colombia y mantener la titularidad de propiedades inmobiliarias puestas a su nombre para estafar al erario público colombiano, cuyo detalle encontré en el ordenador de Susana. 

Ni que decir tiene que nada de esto perdono, he perdonado ni perdonaré y que no deseo nada bueno a una familia moralmente inane con la que para mi desgracia sigo vinculado al seguir viviendo mi esposa legalmente para la legalidad española.

Todos estos hechos serían para mi suficientes para cuestionar muy seriamente si  una  persona capaz de actuar de una forma tan ruin con  su propia madre y conmigo habría tenido legítimamente el derecho a  asumir responsabilidades en la administración pública de cualquier país civilizado. 

Como es posible que quien primero se desentiende de una madre enferma durante años, la empuja a abandonar sus tratamientos después  y finalmente la maltrata  hasta la muerte se la considerase digna de ser funcionaria pública en Bogotá? Tan Bajo está el listón de la moral y la decencia en ese país?

Pese a ello es muy probable que las denuncias que yo he presentado ante la justicia colombiana (agost 20) y después en agosto 21 (ésta ultima por simular fraudulentamente mi familia política, la supervivencia de mi esposa acusándome de estar en ese momento "asediándola") no hayan servido absolutamente  para sentenciar esa abominación  de  hijastra que tanto daño causó a su propia madre

Tampoco habrá servido para nada mi denuncia que mi hijastra presuntamente tiene una sociedad instrumental en Panamá para estafar al fisco colombiano (Santa Maria Enterprises), aportando por mi parte todos los datos públicos de esa sociedad, así como el nombre de sus administradores

Lo que si intuyo que puede haber sentenciado a mi hijastra es la evidencia pura y simple de la catastrófica y nefasta gestión que ha desempeñado en Bogotá, trufada de mentiras, resultados tan falsos como los de su hoja de vida en la que incluyó trabajos y estudios ficticios y ocultó clamorosos fracasos laborales (BodyBrite)  (Y  sin hablar de Odebrecht o de las libranzas)

Hasta la llegada de esa plaga biblica que ha sido el Mariacarolinismo a Bogotá, una de las características de la estructura económica de la ciudad es que ésta crecía tradicionalmente varios puntos más que la media colombiana , lo cual tiene completamente su lógica ya que Bogotá como gran ciudad que és tiene una tasa de actividad formal más alta  y en el sector servicios, y con más valor añadido que la del resto del país, más rural y con tasas de actividad económica informal mucho más altas que la capital

El 12/8/21 escribí:


La economía de Bogotá y  Cundinamarca acostumbra a crecer aproximadamente un punto más (o a decrecer un punto menos de la colombiana y en 2020, su decrecimiento real habrá sido  como mínimo de un punto más (seguramente más) de la media colombiana, que se ha desplomado; pero por si no fuese poco, del sector servicios, el principal de la ciudad y el que supuestamente estaría gestionando Maria Carolina Durán, su derrumbe será mucho mayor, casi el doble de la media colombiana y seis puntos más que la media bogotana, una debacle histórica que no está justificada por la pandemia sino exclusivamente por la extrema incompetencia de gestoras como Maria Carolina Durán, y que plantea una distorsión económica espectacularmente grave en la ciudad, que convertirá la economía del sector servicios en Bogotá, de ser la responsable de tirar de la media económica bogotana a ser una rémora para la media económica del país

Esta es la "reactivación económica" de la ciudad? Una fantasía detrás de otra que sólo existe para satisfacer el ego desmesurado de mi hijastra y para transmitirlo a medios de propaganda previamente generosamente untados por la mermelada pública


 

Y los hechos vuelven a darme la razón:

 Como está hoy el PIB de Colombia:


Si examinamos las cifras trimestrales, el PIB en el tercer trimestre de 2021 de Colombia habría subido un 13,2%, compensando la caida de 8 puntos del tercer trimestre de 2020, el año de la pandemia.

Esto en si mismo es un éxito relativo  ya que compensa una caída estadística en el año de la pandemia superior a otras economias mundiales

Sin embargo el PIB en Bogotá, un área económica tradicionalmente más dinámica que el resto del país, con una economía de servicios más fuerte y menos agrícola y con menos empleo informal sólo ha subido un 12,4%. 

Por tanto, Bogotá podría decirse que debería haber subido 0,8% del PIB más para igualar las cifras promedio del conjunto de Colombia, y quizá  llegar a subir entre un 1,3 y un 1,8% más para alcanzar su promedio de subida previsible para ejercer de carro de la economía nacional. Hoy, gracias al mariacarolinismo es Bogotá la que , como muestran las estadísticas no está tirando de la economía nacional sino que es al revés. y cada vez crece a menor ritmo que el conjunto del páis. Y eso es culpa de una unica responsable: Maria Carolina Durán


Esto significa además un dato especialmente preocupante para los colombianos: En el segundo trimestre de 2021 la distancia entre el crecimiento promedio del país  de la ciudad era  como puede comprobarse sólo consultandólo en Google:


Según datos del Departamento Nacional de Estadística (DANE), para el segundo trimestre del 2021 el Producto Interno Bruto (PIB) de Bogotá creció 17,3% con respecto al mismo periodo del 2020. Esto quiere decir que la economía de la ciudad crece a la par que la del promedio nacional que tuvo un aumento de 17,6%.


En junio 21 la economia colombiana crecía 0,3% más que Bogotá, lo que históricamente insisto es una anomalía. Ahora, la distancia es de 0,8% lo que significa que Bogotá está perdiendo posiciones económicas en relación al conjunto del país, por lo que la capital no sólo no está tirando de la econoía nacional y aprovechándose del crecimiento post pandemia sino que no sólo cada vez crece menos y cada vez se frena más su crecimiento respecto al promedio nacional.  Y esto sólo tiene UNA culpable

Las previsiones más racionales pues indicarían para diciembre 21 un resultado estadístico que muy probablemente la alcaldesa YA conoce, por lo que se planteó la única decisión posible, el cese y que situará Bogotá como mínimo con un crecimiento de su economía  de -1.3% del PIB inferior en relación  al crecimiento del conjunto del país, un resultado pésimo con signos claros de empeorar en los próximos meses


Calculando ese desastre en cifras monetarias quizá se ve aún más claro:

Si tenemos en cuenta que el PIB en Bogotá es el 32% del total de Colombia  , el PIB bogotano ascendería a 21.500 millones de dólares. Si está creciendo un 0,8% menos que lo que debería ser sobre la economía colombiana, éste debería ser de 172 millones de dólares ,  en crecimiento perdido sólo durante el 3 trimestre del año. Si extrapolamos un decrecimiento económico similar para los trimestres 2, 3 y 4, el resultado de mantener a Maria Carolina Durán al frente de la nave bogotana supondrá para la ciudad unas pérdidas sólo para el 2021 de 516 millones de dólares.

A ello hay que añadir varios puntos adicionales que muestran la envergadura de ese fracaso de gestión:

Bogotá ha realizado un aumento a crédito del presupuesto local de prácticamente el doble de lo que gastaba al iniciar la pandemia. El departamento de Maria Carolina habría crecido, insisto, a crédito  en unos 8.000 millones.  A ello podemos añadir que se han iniciado diversas obras públicas que deberían aumentar el gasto público y repercutirlo en la ciudad por varios miles de millones, como las obras del (presunto) metro de la ciudad. Éste sería un caso anómalo de  una ciudad que disparando su gasto público por encima de la media no sólo no logra crecer más que ésta sino menos. Y eso sólo es responsabilidad de su mala gestión económica


Era de sentido común el cese de mi hijastra, aunque temo que las consecuencias de su gestión se arrastrarán durante años

 

La reactivación económica bogotana es un fraude, no sólo por  la incapacidad en la gestión de mi hijasttra sino porque la envergadura pavorosa de la inseguridad, ciudadana, con cifras de asesinatos que  hace saltar por los aires sectores enteros de la economía local, como la restauración y el turismo

En Bogotá por ejemplo si extrapolamos los 1.126 asesinatos  con los que se han producido en una ciudad como Barcelona, vemos como en la capital colombiana hay 44 veces más crímenes que en la capital catalana, una ciudad que objetivamente se ha mostrado en los últimos años como una de las más inseguras de España. 

Maria Carolina Durán en su extravío intelectual en varias ocasiones  y eventos ("Bogotá a cielo abierto" por ej, que sólo sirvió para multiplicar los contagios) llegó a presentar Bogotá como la Tel Aviv de América. 

Hoy, Bogotá tiene que estar patrullada por cientos de soldados armados hasta los dientes  pese a lo cual las cifras de asesinatos baten records mes tras mes. Se imaginan algo parecido en Tel Aviv?

Por no hablar de las cifras de impunidad de los criminales que se han adueñado de la ciudad: En un reciente noticiario de Noticias Caracol, Juan Diego Elvira indicaba textualmente


"

De cada 100 delitos que se cometen, solo seis se castigan. La nación ocupa el quinto lugar de América Latina en el índice global de impunidad. En Colombia hay cerca de 4,7 millones de procesos judiciales estancados”

 

Esto supondría por ejemplo que  de los 1.126 asesinatos cometidos en Bogotá, estadísticamente es perfectamente previsible que 1.058 queden impunes


En estas condiciones, ¿Quien invertiría en una ciudad con este nivel de delincuencia e inseguridad juridica?


Maria Carolina Durán además era la responsable del turismo en Bogotá. 


Quien va a visitar una ciudad en la que tiene tantas posibilidades de ser asesinado? Y no lo digo porque yo esté amenazado de muerte por mi familia política, desde el 29/8/19, sino por la evidencia fría y lacónica de las cifras de asesinatos  y robos que muestran por ejemplo una ciudad donde los malhechores son especialmente violentos:donde por ejemplo en 2021 136 hurtos acabaron en asesinato.

Yo que sé que jamás pisaré ese país , en el que insisto estoy amenazado de muerte por mi familia política, tampoco lo visitaría a no ser que se me permitiese llevar una escolta armada






Lo dicen las estadísticas

Pib Colombia                        Pib Bogotá

Datos Macro Colombia



Finalmente indicar mi estupor por lo expresado por mi envejecida -y hasta hinchada- hijastra en rueda de prensa en la que balbuceó torpes y ridículas excusas para justificar su cese que son de vergúenza ajena:

"Me propuse ser la bisagra entre lo público y lo privado y lo logré"

Una vez más mi hijastra mostrando como su ego inflado le impide enfrentarse a la realidad de su estrepitoso fracaso:

No, hijastra no. Tus funciones no incluían ser la bisagra entre lo público y lo privado a no ser que entiendas que eso  significa un mero trasvase de recursos públicos  a manos privadas, genuinamente propio de la peor politiquería colombiana sino a administrar bien los recursos públicos, no a servirte de ellos en tu beneficio ni el de familiares, amiguis y conocidos del sector privado.

 Podría añadir como padrastro que soy, aunque a ella le duela -y a mi me averguenza- una lista de personas privadas de NUESTRA familia, colocadas a dedo en el Ayuntamiento con sueldos de traca sólo por amiguismo sin mérito alguno. Recordamos aquello de "talento no palanca "?. Les suena ese chiste?

Quizá eso es para ella ser "bisagra entre lo público y lo privado"?

Es hasta cómico que el propio tag  interno de la foto de la noticia anterior indique clara y clamorosamente: "Carolina Durán despedida"


Sea como sea, hoy 28 de enero, el Mal ha sufrido una clara derrota con el despido por incompetente de mi hijastra Maria Carolina Durán.

Y me alegra muchísimo, sobre todo por la gente decente de Bogotá. Esa gente -por supuesto no mi familia política-que ha sufrido estos últimos meses los flagelos sucesivos de la pandemia, la violencia delincuencial en las calles, los trancones sin final, la incompetencia de los políticos y su robadera sistemática,. la impunidad de los malhechores. Por todo ello, esa gente merecía hoy recibir un mensaje de esperanza en el futuro

Y el despido de Maria Carolina Durán representa justamente eso. Que a pesar de todos los males que aquejan a esa ciudad que tanto queria mi esposa, hoy  pueden tener al menos esperanza. ....Yo, aunque nunca pisaré esa ciudad en la que estoy explícitamente amenazado de muerte por mi familia política que quiso acabar conmigo como venganza perversa por haber evitado cuatro años y medio la muerte de mi esposa, creo que en ella hay -o debe haber- gente decente que merece un futuro mejor. Y eso era imposible con alguien como mi hijastra



martes, 10 de diciembre de 2019

Mayo 19 Viaje suicida a Colombia


Durante mayo de 2019, no logré acabar con la dependencia enfermiza que sentía Susana por su familia haciéndole entender que ese absurdo viaje a Colombia para la boda de su sobrina era una completa aberración.

Ella ya se había gastado cerca de 500 euros en toda clase de cosas para ese viaje, incluido un absurdo vestido de cóctel (?) de color rosa que finalmente ni siquiera se llevó; cerca de 250 euros en un regalo de la tienda de la calle Escudillers, consistente en un elefante hecho a base de "trencadís" gaudiniano para poner las llaves, cerca de 100 euros en un tocado para el pelo (¿?¿?) , y que yo sepa además unos 200 euros en un abrigo de color negro, posiblemente el más absurdo de todos, teniendo en cuenta que la ceremonia era en Santa Marta, una de las localidades más cálidas de Colombia. Y ésto que yo supiera, aparte de diversos detalles puntuales para varios miembros de su familia, y como realizaba siempre que viajaba, para el personal de servicio de sus hijos, a los que se creía obligada a "agradecer" con dinero y regalos trabajar para ellos - (Esto es particularmente sangrante, para que quede claro, lo que digo, Susana aceptaba dócilmente que durante la mayor parte de su enfermedad sus hijos NO la ayudasen porque económicamente NO podían permitírselo, pero ambos SÏ se podían permitir servicio domestico cuyos ingresos tenían que ser complementados por Susana cada vez que viajaba a Colombia. Así de absurda, surrealista y disparatada era esa situación, aceptada desvergonzadamente por sus hijos)

Aquí para mi horror habría que añadir que "alguien" le había empezado a meter en la cabeza la idea de trasladarse a vivir a Colombia indefinidamente, o cuanto menos seis meses al año. Semejante estupidez significaba en la práctica renunciar definitivamente a los tratamientos (exactamente lo que su hija -hablando en nombre de ambos hermanos- le pidió que hiciera en diciembre), y por tanto acelerar al máximo la para sus familiares deseada muerte.  Yo, lógicamente ni siquiera se me pasó por la cabeza acompañarla. El gasto era para mí prohibitivo -su familia ya contaba con ello- pero además yo seguía sintiendo un claro pero indeterminado a la vez sentimiento de desconfianza hacia esa familia que me hacía temer abiertamente que si yo ponía los pies en Colombia, muy probablemente sería asesinado sin contemplaciones. Eso se convirtió en una amenaza literal y tan explícita y clara como suena en agosto, cuando la hermana (chiflada) Luz Angela tuvo el detalle de reconocerme el odio que la familia sentía por mi (sorpresa para mi, ninguna) y que (la familia, -"la famiglia") había dispuesto diversos "guardias armados" con órdenes de enfrentarse a mi (presumiblemente a tiros) en la calle de Bogotá si yo me acercaba al que acabó siendo el lecho patibulario de Susana en casa de su mala hija).

Sé que hice bien al no poner los pies en ese país, por el que probablemente jamás tendré el menor de los afectos, ya que la peor gente y la de más nefasta ralea que he conocido en mi vida es colombiana.

En las semanas previas a ese absurdo viaje, Susana empezó a tener problemas en sus facultades motoras cada vez más frecuentes. Ella lo sabía; a su familia se lo comunicó ella y se lo comuniqué yo, pero todo fue inútil. Sólo sirvió para cambiar el absurdo itinerario de ese viaje suicida ampliando el número de escalas que tenía que hacer en Estados Unidos, creo recordar de una a  dos, para aumentar la seguridad de que el viaje fuese lo más destructivo posible para su vida. De hecho, estuvo casi cinco días dando tumbos por varios aeropuertos antes de llegar a Bogotá. Fue un milagro que sobreviviese a ese deliberado calvario

En la última semana por ejemplo previa a su suicida viaje, que yo cada vez más veía claro que era una mera excusa para acelerar su muerte recibimos la noticia de que había empeorado en cuanto a sus defensas y a sus plaquetas como dicen los análisis de sangre efectuados, que convertían ese viaje en totalmente no recomendable desde un punto de vista médico. Su familia indiferente. Y ella también. A mí cada vez más, Susana me empezó a dar a sensación de ser una suicida que quería acabar con su vida y no sabía como hacerlo.De  hecho por lo que me comentó y oí que me comentaba, había quien (desde Colombia) en esas fechas le plantó en su cerebro  desde estas fechas la idea sutl de que el final de su enfermedad sería tan doloroso y cruel como el que tuvo su madre en una modesta clínica bogotana en 2010. La idea era retorcidamente perversa ya que partía de una hipóesis racista y falsa y es que en Barcelona la calidad de la atención sanitaria en 2019 era equivalente a la de la clínica bogotana citada de diez años atrás-

(Respecto al tema del suicidio, en la documentación encontrada entre sus efectos que NO fueron robados de mi domicilio en agosto figura la constatación manuscrita de que realizó dos intentos de suicidio, que aunque no puedo establecer con precisión las fechas, uno de ellos se produjo alrededor de la fecha de sucumpleaños 53, en el  verano 09, y el segundo alrededor de unos graves sucesos que se produjeron hacia primavera 13)

En esa última semana previa a su viaje, yo permanecí toda la semana despierto, ya que en cinco de los siete días previos a su suicida viaje se cayó durante la noche. Insisto en que su familia LO SABIA.. Pero nada hacía cambiar su absurda decisión de  viajar costase lo que costase.




Estos dos incidentes son anteriores a los días previos al viaje pero son exactamente iguales a los que sufrió en la última semana  previa al mismo, con una pérdida de sus facultades motoras debido a una importante caída de sus defensas, con el agravante que se produjeron casi todas las noches, siendo prácticamente imposible levantarla del suelo. A mí me causaba un terror absoluto, una impotencia total y aunque aparentaba no darle importancia, se la daba y mucha. Su insistencia en hacer ese viaje absurdo equivalía para mí, a un intento de suicidio encubierto, ante el que aparentemente yo no podía hacer absolutamente nada. Insisto que su familia sabía esto, vió ésto y ésto no le importó lo más mínimo. A este nivel llegaba el odio que le tenían 





Para mí, tanto el insomnio, por tener que estar vigilante por ella no sólo durante el día sino durante las noches, me desmontó por completo anímicamente. Recuerdo la última noche que estuvo en el suelo, tratando de levantarse -no quería que yo lo hiciese ni quería que llamase al 061-, uve un ataque de llanto inconsolable. Yo no podía parar de llorar como hacía mucho no me había pasado y de repetir "No puedo más, no puedo más".

Le ofrecí acompañarla en bus, ya que ni siquiera tenía para pagar los viajes al aeropuerto en taxi; de hecho hizo tres intentos consecutivos para hacerlo; todos ellos desplazamientos en taxi a mi cargo (ida y vuelta 90 euros)  pero siempre llegaba tarde. Creo que de alguna manera subconscientemente esperaba que la rechazasen en el aeropuerto y no tener que hacer ese viaje ridículo.

El último viaje no quiso hacerlo en bus, pero yo ya  no tenía con que pagar un taxi, pero a ella, decidida hasta la obcecación por satisfacer el capricho de sus hijos de jugar con su vida, quiso tomarlo y salir sin pagar. No la quise acompañar, para no pasar encima por el bochorno de una discusión (lógica) con un taxista furioso que habría querido cobrar como fuese. Recuerdo que incluso tuve un ataque de ansiedad en la calle, y creo que hasta me sorprende que no tuviese un infarto. Estuve varias horas en la escalera, incapaz de subir a casa, hiperventilando, convencido de que había sido cómplice del suicidio de Susana, o cuanto menos de su homicidio a manos de su familia.

Cuando llegué a casa, encontré tanto su pasaporte como el billete de avión. No me preocupé porque pensé que la compañía aérea no la dejaría subir. Craso error. Ni siquiera tenía la ESTA para entrar en Estados Unidos. Estuvo sin dar señales de vida varios días hastA Que finalmente me hizo saber que había llegado a tiempo para participar en aquel absurdo circo

Creo que es entonces cuando empecé a asumir su muerte, su autodestrucción , o su homicidio a manos de su familia como algo dolorosísimamente inevitable



Esta fue la primera vez que Susana se saltó uno de los tratamientos. Éstos debían hacerse necesariamente con una extracción de sangre previa (aquí está la citación) pero Susana, obedeciendo las órdenes autodestructivas de sus hijos decidió saltarse este tratamiento. A la siguiente extracción , ya en junio quince días después, sus defensas y plaquetas habían mejorado, pero para la doctora fue una pésima noticia que se saltase el tratamiento previo. Aquí fue cuando una enfermera me indicó que Susana "bajaba los brazos ante la enfermedad". La realidad era muchísimo más grave. Estaba obedeciendo las órdenes de su familia, especialmente sus hijos, para autodestruirse. Y yo no sabía que podía hacer al respecto. Excepto estar muy furioso, triste e indignado.
Tres meses después de esta indignidad se produce la infamia final ,en la que superándose a si mismos llegan a la calumnia máxima , acusándome a mi de no haber tratado bien a Susana (¿?¿?) cuando ellos se habían esforzado durante añós para destruirla.
Ni olvido ni perdón

domingo, 17 de noviembre de 2019

Mayo 17. Abandonada en la calle








Una de las consecuencias de este blog ha sido que me han indicado que quizá en ocasiones parece que tengo un cierto rechazo hacia los colombianos en general. Ciertamente no es así, pero creo que se pueda entender que mi posición se vea fuertemente condicionada por la impresión sumamente negativa -y soy muy suave diciéndolo así- que tengo hacia la familia de Susanaa, a quien considero  malas personas y con un importante nivel de responsabilidad sobre su  muerte y previamente por haberse desentendido clamorosamente de ella y  sus injerencias más que negativas en su vida en sus últimos años y por extensión hacia la mía.

No puedo evitar recordar una anécdota significativa que para mí evidencia lo ocurrido en muchos sentidos en relación a los colombianos en general y a la familia Peña en particular que muestra como en un momento dado los viajes de Susana a Colombia me hicieron empezar a plantear si esta dinámica de viajes era claramente tóxica para su salud y desconcertante para mi.

El martes 16 de mayo realiza un viaje a Colombia teóricamente para asistir al cumpleaños de sus nietos. Maria Carolina, en el último momento no le permite asistir a la fiesta que organiza para ellos, sin una explicación clara al respecto. Susana queda desconcertada y muy disgustada, pero aún más cuando su hija le indica claramente que no permitirá -una vez más- que su madre ponga un pie en su casa.

Quiero recordar que Susana era la enferma, y ella quiso hacer un viaje de 15.000 km entre ida y vuelta para ver a su familia, para recibir ya de entrada este despreciativo trato

Apresuradamente tuve que buscarle un bed and breakfast  cuya localización más apropiada pensé era cerca del colegio de los nietos para poderlos visitar. Cuando la hija se entera de ello, le comunica explícitamente que no permitirá a Susana verlos, excepto unos breves minutos en el colegio, y siempre vigilada por personal del colegio para supervisar esa visita. Ni que decir tiene que el coste de esa estancia se la tuvo que pagar ella de su bolsillo, ya que ni sus hijos ni su familia quisieron hacerlo y yo, que ya le había pagado el viaje anterior no podía mantener un ritmo de gasto de esta envergadura, y menos para una actividad que yo consideraba claramente tóxica

Cuando me contó el detalle de esta deliberada humillación quedé absolutamente atónito. Pensé y sigo pensando que era completamente inexplicable que una madre enferma haga 15.000 kilómetros (ida+vuelta)  para ver a sus nietos, y para ver a su hija, y ésta realice todos los actos imaginables de boicoteo de esta visita.  No pude entenderlo, y quedé con una sensación que ya se lo indiqué en el último viaje anterior a Colombia, y es mi convicción que para su salud era gravemente perjudicial viajar para recibir humillaciones y desplantes de estas características que indicaban claramente que su familia no la quería en absoluto.

Nada más llegar sucedió una situación doblemente asombrosa para mí. Susana me comunica que había llegado bien a Bogotá, se alojó en un establecimiento familiar donde su propietaria la estaba tratando con mucho cariño, pero al parecer durante la llegada  perdió la cédula de identidad . Su hermana Clara Inés enterada de ello le comunicó al día siguiente de su llegada que antes de ir a ver a los niños, de manera semi clandestina y con vigilancia de personal del colegio que debía supervisarla, por no se sabe qué, le sugirió ir a solicitar antes de hacer esa visita una nueva cédula de identidad. Susana lo consideró un disparate sin sentido pero tuvo que ceder para ahorrarse taxi para ir por la ciudad.

No entiendo porqué pero Clara Inés la llevó(18 mayo) a hacer este trámite a una hora de distancia de donde estaba alojada Susana. Durante el viaje en coche, empezaron a discutir, de manera cada vez más airada y Clara INés en un momento dado, a gritos, le gritó varias veces: "Usted mató a mi mamá", "Usted mató a mi mamá".  La historia me la contó una Susana horrorizada esa misma noche por teléfono, para mi completo estupor.  Por lo que me dijo, la bronca subió tanto de tono que (según Susana) su hermana la  echó del coche y dejándola en  medio de la calle en un barrio alejado de Bogotá, sin dinero, sin bolso  y sin teléfono. Obviamente no descarto, aunque no puedo saberlo, que en un arrebato fuese la propia Susana la que saliese del automóvil dando un sonoro portazo, ofendida y disgustada. No sabría decir como pasó, pero sí la versión que me dió Susana. Y no ne gustó nada

Susana se quedó sentada en la calle, en el suelo, llorando amargamente como me explicó hasta que se le acercó en la esquina donde estaba una humilde vendedora de arepas que estaba con un puesto ambulante con un niño, no recuerdo si me dijo su nieto o su sobrino.

Le preguntaron si la habían asaltado ya que tenía ese aspecto. Respondió entre sollozos, que algo parecido, "me han abandonado aquí y se han ido"... Estuvieron unos instantes con ella consolándola y la vendedora llamó a un taxi  y le preguntó donde se alojaba. Llamó al establecimiento y advirtió a su dueña lo que habia pasado con Susana. Se quedó con ella hasta que llegó un taxi, y le dió incluso un dinero para poder pagar el trayecto.

Susana siempre decía que siempre acababa encontrando ángeles en su camino y esa humilde vendedora fue uno de ellos. Su gesto me pareció muy conmovedor y honestamente no creo que en Barcelona le hubiese ocurrido algo parecido.

Llegó al bed and breakfast y se pasó el resto del día en la cama, por lo que me contó muy triste y deprimida por lo que había ocurrido. Al día siguiente  apareció Clara Inés para devolverle el bolso y el teléfono, como si no hubiese pasado nada. Insisto que esta es la versión que recibí de Susana

19 mayo. Susana llega por fin a abrazar a sus nietos.
 Está agotada, enferma y triste.
La foto me da una gran ternura
 La encontré tan afectada que le pedí que
 me enviase fotos de ese encuentro para que
yo viese que al menos hubo  alguien en ese
viaje horrible que le agradeció el esfuerzo de viajar


Cuando llegó a la escuela al día siguiente pudo abrazar a sus nietos unos minutos, siendo el único rato que su hija le permitió estar con ellos. Y con supervisión de personal de la escuela que al parecer había recibido instrucciones explicitas de vigilar a Susana, como si fuese una criminal. Cuando me contó este detalle quedé realmente triste y convencido de que su familia era el gran problema,el gran cáncer de Susana

Al acabar el período que Maria Carolina había concedido a su madre para que viese a sus nietos, Susana se quedó un rato muy triste sentada en un banco observándolos jugar. Pensativa, posiblemente sin entender qué había hecho tan mal para ser tan maltratada, se presentó su hija para recoger a los niños. A un lacónico "Hola nena" que le dijo Susana se le respondió con un silencio despectivo.  Susana hizo 8.000 kilómetros estando enferma para ver a sus nietos e hija, y ni siquiera se le  concedió un mínimo saludo.

19 mayo . Quiso enviarme estas fotos para que viese
 que aunque lo habia pasado muy mal
alguien le mostró afecto.
SIempre pensé si realmente este
 afecto que le mostraban era real
o un poco forzado,
pero fue el único que recibió de su familia




Quedé francamente preocupado y con una sensación de no saber qué hacer al respecto. Susana tenía una enfermiza dependencia emocional de su familia, pero no era capaz de ver o entender que su familia sencillamente no la quería en absoluto y que no tenían contemplaciones para hacerle todos los desplantes imaginables para hacerle daño sin importarle que eso le perjudicase a su salud.

Cuando regresó, llamé a la propietaria del Bed and Breakfast para agradecerle la amabilidad que había tenido con Susana, -lógicamente se la cobró, ya que no le regaló nada, claro, pero incluso me comentó Susana que le había dado tras el primer día del disgusto con su hermana su propia habitación para que estuviera más cómoda, ya que no sabía como hacer para compensarla por el disgusto que había sufrido

19 mayo. Estas imagenes y
esta sonrisa me tranquilizaron sólo a medias
Susana inmediatamente como era costumbre en ella olvidó  el incidente del coche... Como ella me comentó, "tengo necesidad de tener una hermana", y como Luz Angela era evidentemente una desequilibrada que la odiaba profundamente como le escribió en un mail en junio 15 (Hasta el punto fue hiriente ese mail que Susana acabó con un ataque de ansiedad que nos llevó a urgencias), y Clemencia se mantenía indiferente a ella siendo reacia a verla(me han contado incluso que en varios de estos viajes no quiso verla para "no contagiarse del cáncer"). Pero en este caso le quedó la herida por las acusaciones que había recibido de Clara INés que le dolieron profundamente,.

Sobre todo durante el verano y otoño 17 realizó varias gestiones para emprender  unas extrañas y creo que estrambóticas acciones legales contra su hermana, ya que temía o sospechaba, supongo que por lo que le dijo en aquella conversación en el coche, que Clara Inés no tendría inconveniente en decirle a sus nietos que Susana era una "asesina" que había "matado a su madre".





Pocos días después se traslada de Bogotá a Cartagena, para estar en una habitación en casa del hijo -obviamente de la esposa-.
Aquí, más que nada por aburrimiento, decide ir a visitar, como me contó a sus amigas en las poblaciones vecinas, varias de las cuales prefirieron que fuese Susana quien se desplazase y no al revés. Creo que todas sabían de su enfermedad, pero aparentemente no parecían mostrar mucha preocupación por la misma




Mientras tanto, no dejo de multiplicarme, llevando a mi madre, creo recordar por última vez a la peluquería



Asistiendo a un concierto al aire libre en el puerto de valses de Strauss que quiso que se lo retransmitiese por el móvil. Aquí me dió a entender que se encontraba muy triste y con la sensación clara de abandono por parte de todos

A finales de mes, su nuera sobre todo le insiste una y otra vez que se enfrente a los caseros del piso de Petritxol y que no les pague el alquiler. Yo por esas fechas hablé con ellos e intercedí por Susana, para que negociasemos un aumento razonable, algo que habría sido posible sin la actitud de su hijo y nuera empujándola a buscar pelea con ellos lo hacía muy dificil. En este momento,  Susana, empujada por ellos me pide que busque un piso de alquiler por el Eixample. Llegué a mirar uno en Calabria-Tamarit. Su hijo y nuera le insinuaron que yo pagase los gastos y ellos "colaborarían" en algún momento indefinido del futuro. Lógicamente me negué rotundamente a aceptar lo que habría sido un coste abusivo hacia mi economía que esos dos gorrones habrían provocado sólo para perjudicarme y perjudicarnos

8 de junio. Regresa a Barcelona. Me emociona mucho verla.
 Quizá más que nunca. Pero cada vez estoy más convencido
 y temo el efecto tóxico de esos viajes
para recibir un desplante tras otro de su  familia



Aquí entraríamos en la relación muy delicada que tuvo Susana con su madre, que, a mi entender fue más que complicada por su grave alcoholismo que se prolongó hasta mediados de los 80, cuando gracias a la insistencia y al ánimo, sobre todo de Susana logró dejar la bebida

Justo es reconocer que  su madre tuvo el gesto honorable de disculparse por parte de los errores que marcaron la relación con su hija  un gesto que otros nunca tuvieron. Eso si, Los graves malos tratos que sufrió Susana de pequeña es algo que es muy delicado de contar, pero que según la oncóloga ni siquiera se podía descartar que esos malos tratos a largo plazo pudieran haber contribuido a su cáncer cerebral



Llegó el 8 de junio. Aparentemente bien, pero con una sensación creciente por mi parte de preocupación, por tantas cosas a la vez, y por supuesto la irritación por el trato increíblemente duro física y anímicamente de todo su entorno colombiano, no sólo sus hijos, que aparentemente  mostraban un desprecio mal disimulado sino también de sus presuntas amigas


Aparentemente está bien,pero la realidad es que llega anímicamente muy tocada,
 y después de gastar una pequeña fortuna en un viaje disparatado

viernes, 8 de noviembre de 2019

Diciembre 16

25 nov 16
Una imagen simbólica e interesante de lo que fue la relación entre Susana y su familia,marcada por una enfermiza necesidad de ella de sentirse parte de una familia que siempre la había sistemáticamente rechazado y humillado (y no sólo me refiero al episodio de 1994 cuando su familia le ocultó a su hija fugada de casa y negó conocer su paradero innumerables ocasiones entre risotadas de desprecio). 

Para el viaje de diciembre 16 a Colombia, pagado teóricamente (y sólo teóricamente) por su hijo, sus hermanas le encargaron que trajera anoracs de pluma de la tienda Decathlon, asi como jerseys para su cuñado Eduardo Reina. Recuerdo muy bien ese día, porque Susana, que ya había gastado un dineral para regalos para sus nietos, se quedó sin dinero y prácticamente todas esas chaquetas las tuve que pagar yo de mi bolsillo. Irónicamente, cuando Susana hizo el equipaje, comprobó que prácticamente tuvo que dejar buena parte de la ropa que llevaba ella para el viaje e incluso pagar un sobreprecio en el aeropuerto por exceso de equipaje, ya que si no recuerdo mal, las chaquetas, aún convenientemente
25/12/16
 dobladas creo recordar eran ocho o nueve. (Incluyendo una para Maria Carolina por supuesto).
Aquí le plantee abiertamente que tenía que asumir de una vez por todas que estos viajes no tenían ningún sentido. Para ella eran un esfuerzo descomunal, físico y en este caso económico y que no tenía sentido ni lógica alguna. Aparentemente sus hijos sólo la querían para que hiciese esos viajes disparatados para cansarla y fatigarla inútilmente, como si quisieran acortar su vida, algo que yo me plantee y le plantee por primera vez en esa ocasión


En noviembre 16 además, la enfermedad que toda su familia ignoraba con desdén absoluto empezaba a dar signos de que no iba del todo bien. Las venas ya no daban mucho más de sí, y sus defensas estaban muy bajas, casi al límite. Susana entendió que hacer una pausa en el tratamiento de tres semanas podía serle útil para mejorar esas defensas, pero yo lo entendía al revés, es decir que lo que necesitaba era descansar y no forzarse inútilmente con viajes agotadores como ese, en el cual, por supuesto no faltaban agotadoras visitas a sus amigas, que parecían tan inconscientes e indiferentes al estado de Susana como sus hijos

diciembre 16. Más cargada que nunca para ese viaje

La navidad 16 como era de suponer fue un completo fiasco y decepción para Susana ya que sus nietos sólo llegaron para estar con ella el 24 por la tarde, y se fueron apresuradamente el 25 por la mañana. Varias veces me comentó que para una compañía tan fugaz no se habría molestado en hacer el viaje ni en gastar la impresionante cantidad de dinero que llegó ella a gastarse y que apuntaba claramente a que llegaba el momento en el que se quedaría sin nada con este nivel de gasto


De este viaje recibí pocas fotos pero las que recibí me empezaron a inquietar. Vestida a menudo de cualquier manera, como aquí, en pijama y con el rostro hinchado y visiblemente cansado. Cuando regresó por ejemplo me contó que en Cartagena la dejaron en una hamaca en la playa sin protección para el sol y al dormirse quedó con un fuerte dolor de cabeza como consecuencia. 
Y eso con el agravante que este viaje incluía una maratón enloquecida de etapas, Bogotá, Cartagena y y Santa Marta

Cuando llegó, el 28 de diciembre de 2016, me alegró mucho verla por supuesto, pero su aspecto parecía de un agotamiento completo. Y yo no podía más que preguntarme si para su salud le era positivo que su familia la sometiese a estas enloquecidas maratones de viajes, con desplantes incluidos, y sobre todo con un coste económico estratosférico 



2016: Tres viajes a Colombia

Una de las causas de la sensación de remordimiento que tengo respecto a la muerte de Susana,  se debe a que no fui capaz de impedir o de hacerle entender que en su estado de enfermedad era completamente absurdo estar realizando constantes viajes a Colombia sin que su familia, que notoriamente sentía una asombosa indiferencia ante su salud le importase lo másmínimo forzarla a hacer unos esfuerzos tan disparatados

En 2016 realiza tres viajes, con un total de 52.000 kilómetros, sin contar los viajes interiores por el país que harían elevar esta cifra por encima de los 55.000 km.

El primero lo realiza en la primera semana de mayo , coincidiendo con el día de la madre en Colombia. Después de la más que traumática mala venta de su apartamento en Pals, y su mudanza más que problemática en la que se acabaron perdiendo gran cantidad de recuerdos muy queridos para ella. En este momento, prácticamente  no se habla con su hijo, que le ha comunicado que no quiere volver a ayudarla nunca más, (lo que precipitó la venta del apto) ya que en un primer momento no quiere entregarle miles de euros de esta venta "para que la familia  (de su esposa) le vea con mejores ojos" (!). En este momento me dice incluso que "si me pongo malita" no avise en ningún caso a ninguno de sus hijos, que "seguramente celebrarían una fiesta con su muerte", como me dijo a finales de abril de 2016 en el hotel Clipper de Pals... Pero este momento lo aprovecha en primera instancia su hija que aparentemente la invita a una estancia en Disneyland Florida, con sus hijos, contratando una aparatosa maratón de excursiones y salidas por el `parque. Por lo que me contó Susana, buena parte de los gastos los asumió ella de su bolsillo, aunque el viaje lo acabé pagando yo, ya que Juan Pablo, rabioso de celos aún , se limitó a hacerle la reserva del viaje y no la compra del billete, cuyo dinero tuve que poner yo.

Hasta el último instante ese viaje colgó de un hilo. Toda clase de discusiones en los días previos, con insultos incluidos culminaron la víspera con una bronca fenomenal entre madre e hija, por un motivo tan asombroso como absurdo. Susana le compró a su hija unas zapatillas náuticas (unos "tenis" como los llaman ellos) para andar por el parque. Ésta los consideró indignos de su categoría -zapatillas de pobres- y no sólo los rechazó sino que la llenó de insultos y descalificaciones por ello. Recuerdo muy bien ese día, en el que Susana, agotada por salir a bronca diaria con su hija, y sufrir graves dolores de cabeza, me dijo que no pensaba hacer ese viaje, ya que, con muy buen criterio, entendía que le sería perjudicial para su salud. Me alegré por ese insólito razonamiento, pero a la mañana siguiente, sorpresa. La manipuladora Maria Carolina obliga a llamar por teléfono a Susana a su  hija de cinco años para decirle que tiene muchas ganas de verla. Recuerdo que ésta saltó de la cama, hizo una maleta a las 7,45 de la mañana y media hora después ya estábamos en el taxi rumbo al aeropuerto

El viaje como supuse fue agotador para Susana que tuvo que pedir una silla de ruedas eléctrica para desplazarse por el parque. Básicamente su presencia se debía a que su hija necesitaba una muchacha de servir para controlar a sus descontrolados hijos, prácticamente ya claramente hiperactivos  y la abuela le salía más barata.

En sucesivas llamadas me reconoció su agotamiento, su incapacidad de estar constantemente vigilando y corriendo detrás de sus nietos, pero también le sorprendió la envergadura de las pataletas histéricas que tenía su nieta, que en no pocas ocasiones le faltó al respeto y le rompió todo lo que compró. Yo no pude evitar empezar a pensar si le salía a cuenta a su salud esos nietos.  En no pocas llamadas escuchaba a Maria Carolina gritar furiosamente a sus hijos, sospecho que también golpeándoles para dominarlos. Sospecho además que aquí, o en el siguiente viaje, porque así me lo dijo Susana, su hija le sacó parte de los 30.000 euros que sus hijos le sacaron por la venta del apartamento


Cuando regresa, Susana se pone apresuradamente a finalizar el libro "de Cara al Viento" ya que se le había metido en la cabeza obsequiárselo a su hija por su cumpleaños. El libro es una versión edulcorada de su enfermedad, en la que sin darse cuenta, Susana pone de manifiesto para mí varias cosas: El desentendimiento que su familia había tenido con ella desde 2009; el desdén con el que sus hermanos la trataron durante los primeros días de su enfermedad, con la única excepción de Arturo Peña, que fue el único que le permitió con el dinero que le envió entre enero y marzo 2015 poder comer, y que tuvo como consecuencia que Susana pidiese socorro a sus amigas para poder comer, ya que con lo que sus hijos le enviaban no tenía literalmente para nada. Su hermana Clara Inés, enterada de que pidiese socorro a sus compañeras de clase, lo comentó en el chat de sus hermanos, los "Cebollitos" y varios  de éstos, como Pablo Peña y Luz Ángela le negaron completamente la palabra, ofendidos por considerar que al pedir ayuda para poder comer, estaba "manchando" el apellido Peña.... 

El libro finaliza a tiempo para el cumpleaños de Maria Carolina, y ésta le plantea entonces por medio de insinuaciones o medias verdades, que quiere que su madre regrese a Colombia para  entregárselo. Su hermano se suma al chantaje emocional y le ofrece una estancia en el chiringuito de su esposa en Cartagena para celebrar allí el cumpleaños de madre e hija

Personalmente lo consideré una brutalidad por parte de estos  hijos. Obligar caprichosamente a una madre enferma a hacer 17.000 km en un mes y medio para mí era puro sadismo y crueldad, pero ningún argumento fue suficiente para mí para hacérselo entender. Estaban allí sus nietos y eso era lo único importante, y además sus hijos, que aunque se odiaban mutuamente profundamente, sobre todo él a ella (yo díría que ella a él le tiene un profundo desprecio) y ambos quisieron aparcar sus diferencias para una maquinación final, como Susana me confirmó al regreso, y fue sacarle otro buen montón de dinero de la venta del apartamento, única prioridad que tenían ambos hijos  y por la que estaban dispuestos a embaucar a su madre fingiendo afecto entre ellos lo que hiciera falta. Cuando regresó, me comentó con suma tristeza "me han sacado todo el dinero que han podido"

Salida del 9 de junio
De hecho por si no fuese bastante farsa, Maria Carolina, fingiendo estar llorosa llegó a pedirle a su madre que hiciese este viaje ya que había decidido iniciar los trámites de su divorcio con su marido Simón Vila. Otra mentira como un castillo

Susana en las fotos que me llegaron, aparece visiblemente cansada, sin protección para el sol, con frecuentes dolores de cabeza y con aspecto ya de estar seriamente enferma

No entiendo como lo permití, pero era evidente que Susana valoraba más su familía de ficción que la realidad que tenía con ella, y por supuesto más que su salud. 

Pero no sería el último viaje. En diciembre 16 ordenaron a su madre enferma que se presentase otra vez en Cartagena para "celebrar" la navidad con los nietos. Este era el argumento fundamental. Su hermana le prestó su apartamento en Santa Marta, donde habían vivido de jóvenes para allí celebrar la navidad, con un pesebre para sus nietos (que una vez más tuve que pagar yo)  pese a que Maria Carolina, coherente con su postura de no tener criterios morales ni éticos de ningún tipo le planteó  abiertamente a su madre que no quería darles la menor educación ni moral ni religiosa ("ya la escogerán ellos cuando sean grandes" decía), para desesperación de Susana

Salida del 8 de diciembre.
 Casi una maleta entera está
 compuesta por regalos de todo tipo que costaron
una fortuna y que
 no recibieron agradecimiento
alguno. ¿Todo por la familia?
EL viaje como era de esperar fue tan agotador como era previsible. El pesebre que preparó Susana para sus nietos no recibió atención alguna; supongo acabó en la basura y al día siguiente acabaron en Cartagena, donde estuvo con ellos ya sólo unas horas, ya que Maria Carolina quiso marcharse del lado de su madre a primeras horas del 25 de diciembre.

Me llamó ese día muy desconsolada por el trato recibido. Se dió cuenta que lo único que hicieron sus hijos fue  hacerla posar con sus nietos en fotografías de felicidad falsa e impostada y finalmente despedirse posiblemente para siempre. Me dijo que si hubiese pensado recibir este trato tan grosero no habría hecho el viaje.

Una vez más sus malos hijos la explotaron, simularon un afecto que no tenían hacia ella, y como me dijo Susana al regresar, "me han sacado todo el dinero que han podido"...





Diciembre 16. Vestida en pijama,
demacrada
, hinchada y sobre todo agotada

22 diciembre. Paseando bajo un sol abrasador con escasa protección en Cartagena

25 de diciembre. "Dientes, dientes"
La comedia de una falsa familia
 amorosa se ha consumado.
Poses postizas, sonrisas hipócritas
impostadas 
y mucho dinero de una madre enferma
a los bolsillos de sus hijos. 







e










El balance del año para Susana en relación a su familia no podía ser más catastrófico. Sus hijos le habían sacado no menos de 10.000 euros, le habían obligado a hacer 52.000 km en avión y su salud y su futuro parecía tambalearse claramente por ello.

Por todo esto estoy TAN convencido que Susana murió no por el cáncer sino a causa del trato tan poco considerado con su enfermedad de  su familia