Esta semana he estado eliminando correos y watsapp indeseados y me he encontrado el suyo. Y lo encuentro profundamente insultante
Por razones de higiene moral me he negado a tener trato alguno con nadie del entorno criminal de asesinos colombianos que acabó con mi esposa en agosto 19, incluyendo al sicario que mi "famiglia" política me envió para liquidarme el 30 de mayo 22,. -Debo guardar en mi corazón las amenazas y el odio ciego colombiano que he recibido? - pero en su caso, quiero hacer una excepción
Usted se cree con derecho a darme lecciones sobre "lo que yo tengo que guardar en mi corazón" respecto de mi relación con esa señora.
Como se atreve?
Quiero que quede clara una cosa
Lo que yo guarde o no en mi corazón no es asunto de la incumbencia de nadie del entorno pútrido colombiano que rodeaba a Susana, Y esto la incluye como incluye a toda la secta lunática de polioperadas hienas del Marymount que tanto despreciaban a Susana
Pero ya que lo plantea:
Lo que guardo en mi corazón respecto a esa señora es resentimiento. Sus autodestructivos viajes al narcoestado colombiano (uno cada seis meses) no los habría hecho si me hubiera tenido el respeto y se hubiera cuidado mínimamente y que no lohacía porque no sequería a si misma Ella jamás tuvo por mi afecto ni consideración ya que para ella lo único importante era mendigar amor a unos hijos que la odiaban, unos nietos que abiertamente la despreciabann -recuerdo la visita de diciembre 18 con la nieta insultándola e incluso escupiéndola- , unos hermanos que la detestaban y no querían verla (Pablito , Arturito Clara Inés o Clemencia, todos le pagaban su esfuerzo por mendigar su amor con desprecios) O incluso su sobrina que en su ridículo bunga-bunga nupcial de junio 19 sólo la aceptaron si pagaba una cantidad de dinero (que tuve que poner yo). Amor a crédito? Eso es Colombia? Desgraciadamente asi es mi familia malvada
Susana me demostró con meridiana precisión que los colombianos no son capaces de querer a nada ni a nadie, Lo único que quieren es a sí mismos y al dinero. Y Susana no fue una excepción
Además ella era imposible que tuviera realmente sentimiento alguno por nadie, ya que ella no se quería a sí misma. Y no se quería a si misma por ser una hija abandonada de una madre borracha y un padre indiferente, unos hermanos en su mayoría seriamente perturbados, un primer marido, moralmente inane y de vida disoluta, un segundo marido latino ladrón y narcotraficante (o pensaban ustedes que yo no lo sabía?) y unos hijos perturbados que la odiaban a muerte y la mataron para ocultar las consecuencias legales de una estafa que había cometido el proxeneta de mi hijastro. Y unas falsas amigas de la secta de lunáticas polioperadas del #Marymount que la despreciaron siempre por razones meramente clasistas, y que a mi me despreciaron tanto o más por razones no sólo clasistas sino racistas al no ser colombiano
Ella me agradeció todo lo que yo había hecho por ella viajando al narcoestado colombiano en contra de mi criterio y del de los médicos en agosto 19 enfrentándose al criterio medico para ser asesinada, únicamente aparentemente para disfrutar haciéndome daño con ello. Tengo que guardar eso en el corazón?
Ella fue una persona exclusivamente concentrada en mendigar el amor de una familia que la odiaba a muerte -como se demostró con hechos-, que no quería a nadie por que no se quería a si misma. Nunca sintió absolutamente nada por mi excepto codicia. Su interés verdadero era quedarse con mi casa, y sospecho en una maquinación urdida por su hijo proxeneta y ladrón , echarme a patadas de ella y con el dinero que obtuviese lograr comprar el amor de su hijo , ya que ella sabia perfectamente que su hijo amoral ladrón e indecente no valora ni valorará otra cosa, como buen colombiano que es que el dinero. Yo nunca le importé Y todos lo sabemos. Yo el primero
Le voy a dejar clara una cosa.
Quiero destruir a los asesinos de mi esposa. Quiero acabar con cualquier prestigio profesional que tengan. Por eso gracias a mi, y al rencor que tengo por esta escoria, la ramera de mi hijastra fue despedida del Ayuntamiento bogotano y de su cargo indigno de la Universidad, y he pedido se retire la nacionalidad española al proxeneta de su hermano
Y lo quiero hacer por que son dos asesinos colombianos despreciables. Pero también, y no menos importante, porque son los hijos de Susana. Así me vengaré de ella y del desprecio que me tenía y de su pertinaz negativa a cuidarse y a someterse a su familia de hampones y que se demostró cuando aceptó hacer sus dos últimos viajes al narcoestado colombiano, en contra de mi criterio y el de los médicos Y entonces se hará justicia
Le agradeceré que no se crea en el derecho en el futuro de dirigirse a mi para nada. Usted y yo no tenemos nada que ver , del mismo modo, que yo tengo muy claro que su amistad con Susana era tan falsa y hueca como la del resto de arpías del Marymount. Para mi usted y todo el entorno de Susana están muertos. Yo no soy Susana que se hartó de mendigar amistad y respeto de quien no se lo tenía . Para mi están muertos. No se le ocurra olvidarlo
Si hablamos de las falsas amigas de Susana por ejemplo citaria a la que más simuló lamentar su muerte. Pero lo que ella nunca dice es que ésta persona le pidió ayuda económica para unos supuestos traslados para un control médico. El dinero lo puse yo y el desagradecimiento ella. Esto fue hace 7 años. Hoy está persona está perfectamente y yo me pregunto. Su lamento por Susana es porque realmente la apreciaba o ha perdido la oportunidad de volver a sacarle 💰 dinero?Hace falta que me ponga a dar nombres?Todas sus falsas amigas se comportaron igual
El último año de la vida de Susana no podía empezar peor, con las más amargas fiestas navideñas que yo recuerdo haber vivido y haber concebido posibles.
Susana estuvo desde el 18 de diciembre hasta el 23, en cama, en un estado de postración y de tristeza absolutos. No dejaba de comentar en llamadas telefónicas lo que había ocurrido con su hija, que había llegado a Barcelona únicamente para comunicarle su deseo de verla muerta y pedirle que renunciase a tratamientos y se abandonase definitivamente a morir
Ya en ese momento estoy convencido que Maria Carolina Durán sabía que la populista candidata a la alcaldía Claudia López le había ofrecido un cargo en su administración (¡Pobre Bogotá!) y estoy convencido que eso se lo había ocultado a su madre. El motivo es claro. Si Susana seguía viva cuando se produjese el nombramiento de la mala hija, ésta debería cursar un informe de incompatibilidades que todos los funcionarios deben cursar, e informar de los ingresos de éstos, hijos, colaterales y ancestros y con toda seguridad habría sido embarazoso el riesgo de que alguien hubiese descubierto que la flamante secretaria de desarrollo económico tenía una madre enferma en España de la que se había desentendido ostensiblemente, en deliberada e ilegal dejación de sus responsabilidades filiales (establecidas claramente por la legalidad colombiana). De ahí el interés de la hija por acelerar la muerte de su madre
Yo recuerdo que incluso tuve que estar vigilando esos días ante la posibilidad verbalizada por Susana de quitarse la vida, dada la gran cantidad de medicación que tenía a su alcance. Además estaba convencido que ese odio profundo le causaba no sólo una profunda tristeza emocional sino también una pérdida absoluta de las ganas de seguir viviendo, un impacto psicológico demoledor, que a su vez era recogido por toda su familia con una espectacular indiferencia
La sensación de impotencia ante todo ello que yo tenía era crecientemente angustiosa para mí. Cada vez más tenía claro que el problema número uno de Susana no era el cáncer -por lo que todo lo que hiciera para hacerle más llevadera la enfermedad era inutil- sino una fría y calculada capacidad de sus familiares para mostrarle su odio en casos concretos y en otros una indiferencia que para Susana era tanto o más dolorosa
El 23, sin una sonrisa, accedió a levantarse de la cama-, vistiendo, como haría todas las fiestas su camiseta de Viena, un detalle que me parecía profundamente simbólico-. Le fui a buscar un vino que le gustaba, del Empordà, llamado Cop de Vent -no precisamente barato-
Pero la tristeza seguía allí, y yo veía sin poder hacer nada al respecto, que literalmente, como me dijo una enfermera del Clínic, "había bajado los brazos" ante la enfermedad. Se estaba rindiendo ante mis ojos, estaba obedeciendo la voluntad destructiva y matricida de su hija
Mentiría si no reconociese que en este momento empecé a sentir más que nunca un rencor absoluto hacia estas personas, que habiendo podido hacer tanto por Susana, en realidad se esforzaban de forma incansable para lograr su muerte como fuese
Cantando villancicos en nochebuena.
No se si es impresión mía pero con una cierta sombra de tristeza en la mirada
En la mañana del día de nochebuena, comiendo una bandeja paisa en un restaurante colombiano, Mi Tierra. Quiso específicamente que saliese en la foto la bolsa colombiana, ella, yo y otra persona sabemos porqué era importante ese detalle. Pero ni una sonrisa
Durante su postración le hice a toda prisa un pesebre enorme, yle pedí que colocase la última y más importante pieza.
Eso la animó incluso a cantar villancicos, pero aún con un fondo muy triste
Para tratar de animarla la llevé al concierto de valses del Palau de la Música.
Era la segunda vez que íbamos, y como sucedió en la primera, para mi irritación, uno de sus temas recurrentes de conversación, en un bucle inacabable era el odio enfermizo que le tenía su hija, de la que no nos podíamos librar ni por accidente
En Nochebuena, una cena especial. Personalmente yo ya estaba agotado, porque no daba abasto a apagar tanto fuego simultáneo y sobre todo porque veía que su familia le mostraba abiertamente un desdén que le dolía profundamente, y aunque no lo reconociese era una amenaza para su salud tanto o más grave que el tumor
Durante días , de manera también en bucle recurrente, Susana veía una y otra vez la película Billy Elliot, que por algún extraño motivo le producia una completa fascinación.
Enterado de que en Madrid era una obra de teatro, le ofrecí que fuéramos a verla. Le entusiasmó la idea y por fin pareció superar su inconsolable angustia. La perspectiva de pasar la nochevieja en Madrid era imposible ya que el precio era más que disparatado, por lo que tuve que buscar como alternativa la primera semana de enero
En Navidad fuimos a comer, tras muchas dudas de su ánimo, al restaurante Galiza, en la calle Cardenal Casañas, donde habíamos ido muchísimas veces. La reserva fue tan a última hora que no siquiera les quedaba comida cuando fuimos, por lo que tomamos solomillo poco hechos que nunca me había parecido tan exquisito
Nunca me imaginé que sería la última navidad, pero en el fondo era de temer que fuera así. El esfuerzo de su familia por acabar con ella más pronto o más tarde daría frutos
Quiso -¿premonición? que nos tomásemos unas fotos en la puerta del restaurante
La nochevieja en casa.
Yo seguía percibiendo una sombra de tristeza evidente, pero ella hacía todo lo posible por ocultarla
Sigo pensando lo mismo que publiqué en el post de octubre 16 en Andorra. Qué felices habríamos sido sin su familia, o cuanto menos sin una familia que no la odiase o la despreciase tan profundamente
Siempre dispuesta a ocultar su tristeza con bromas
En Año Nuevo en Can Soteras, un restaurante de Paseo San Juan esquina Diagonal que siempre era su preferido para celebraciones. No imaginé que era su último Año Nuevo
Aquí yo ya tenía una sensación inquietante. No paraba de hacer todo lo que estuviera en mi mano para que estuviese feliz y contenta, pero todo ello con un coste económico que empezaba a ser exorbitante y todo ello con una familia, la de Susana que parecía esforzarse todo lo que pudiese para hundir su ánimo
Disfrutando de su regalo de reyes, un boligrafo con su nombre grabado. Le hizo mucha ilusión. Fue una de las cosas que me fueron robadas de mi casa en agosto
Ya en el Ave camino de Madrid
Ya en el Hotel, cerca de Atocha, el Rafael Hoteles
Muchísimo frío en Madrid. Susana notablemente cansada, como con las pilas gastadas. Yo no sabía si las físicas o las emocionales. O quizá ambas
Merendando junto al hotel con dos amigas. Una de ellas María Jesús.
Por cierto, para mí no deja de ser chocante esta imagen. Creo que era completamente lógica que ambas, ante la posibilidad de ver a Susana -y sabiendo que estaba enferma- fueron ELLAS las que se desplazaron donde ella estaba, y no le plantearon que fuese ella la que se desplazase donde vivieran ambas. Parece una obviedad, pero varias de sus amigas colombianas, cada vez que Susana hacía uno de sus absurdos viajes a Colombia le planteaban por activa o por pasiva que era ella la que se tenía que desplazar y mover para verlas, y no al revés. Yo honestamente, pensé que en más de un caso -no todas- veían a Susana como una muerta de hambre y por ello era ella la que se tenía que desplazar para verlas. Insisto que hubo casos en los que esto no era así, pero no fueron la mayoría
En el metro hacia la Puerta del Sol y el AYuntamiento. Yo reconozco que me sentía realmente cansado, anímicamente por todo lo que había pasado en las semanas anteriores. Para mi desconcierto. sólo me faltó que visitásemos el Corte Inglés de Sol, y allí decidió que quería escoger un regalo para Maria Carolina quesupuestamente debía pagar yo, a lo que me negué rotundamente-. Habíamos vuelto a la normalidad y para Susana eso significaba la más absoluta cerril y dócil sumisión hacia su hija a ver si así volvía (milagrosamente) a querer a su madre. Para mí era desesperante. De ahí mi cara en esa foto
Camino del Museo Thyssen en el Prado. Quiso entrar, pese a estar muy cansada, pero sólo aguantó una sala. El coste de la entrada a mi bolsillo, y esto también contribuyó a agotarme anímicamente
Ya en el teatro.
Aquí sucedió un incidente que me alarmó muchísimo y me alteró bastante.
Teníamos que hacer cola para entrar antes de que acabase la sesión de tarde y Susana decidió ir hasta una farmacia a comprar Paracetamol, que inesperadamente se le reveló como una urgencia inexcusable. Yo creía que al fin y al cabo en el teatro no la necesitaría pero fue en vano. Le sugerí que yo iría pero quiso ir ella sola, y que yo me quedase en la cola. La farmacia estaba en línea recta unos 200 metros. Pasó el rato y no regresaba.
Me alteré mucho ya que llegué a temer que le hubiese ocurrido algo. Fui corriendo hasta la farmacia cuando ya estaban los espectadores dentro, y me dijeron que Susana se había ido hacía rato. Al parecer salió a ver tiendas de ropa en un establecimiento próximo, se desorientó y tardó en encontrar el teatro nuevamente. El susto que me dió fue de campeonato. Yo aqui ya tenía la sensación de que estar las 24 horas vigilándola más o menos discretamente para que no le ocurriese nada y eso era muy tensionante-
LA obra le gustó muchísimo, aunque yo lamenté que la visibilidad de las localidades fuese muy baja. En el intermedio sin embargo, la misma Susana de siempre se ocupó de buscarnos unas localidades más próximas al escenario que estaban vacías, y aunque la acomodadora no lo veía nada claro, acabó aceptando que las ocupásemos
Buena parte del viaje se lo pasó chateando incansablemente y desconcertantemente para mí. Esta es la última imagen de su bolso y su móvil . Al día siguiente fuimos a la Casa de Campo
Ella, chateando compulsivamente, y en el lavabo de la estación de funicular se olvidó bolso, tarjetas, DNI, etc.
No me di cuenta hasta la salida del Restaurante Casa Valencia, donde comimos una exquisita paella, por cierto muchísimo más barata que en Can Soteras, y con una amabilidad y cortesía del personal que fue más que excelente. Me llamó mucho la atención también que tanto un portero de una finca próxima como el taxista que nos llevó a la estación de Atocha fueron más que amables, incluso llamando desde su móvil al telefono de pago del BBVA para anular la tarjeta bancaria
Para mí fue un viaje ambivalente. Tenía la sensación de que si su motivación era animarla para que superase la decepción y la tristeza del odio de su hija no había funcionado del todo.
Además la sensación de tener que estar siempre atento a que no perdiese nada, que no se desorientase, que no se diese cuenta que le estaba encima, era agotadora , sobre todo viendo como no dejaba ni un instante de chatear obsesivamente por todo y con todos
Unos días después su hijo le anuncia que le ha comprado un móvil Samsung. Para Susana parecía que fuese el mejor regalo que le hubiesen hecho en años, pese a que su coste, dicho sea de paso era de una quinta parte de lo que había pagado por el viaje a Madrid
Durante enero y febrero en varias ocasiones se produce un incidente bastante desafortunado más de una noche, sobre todo las de los viernes. Maria Carolina, llama a su madre a sus 10-11 de la noche, hacia las cinco de nuestra madrugada, siempre bebida, para farfullar toda clase de disparates, a veces simplemente tonterías sin sentido y como sucedió a principios de febrero, con una conversación a las 4,30 de la madrugada para comunicar a su madre -siempre usaba el manos libres por lo que yo me enteraba de todo- lo siguiente:
"-Mami, tengo que comunicarte una cosa importante.
-Ha pasado algo a los niños nena, estás bien? (Está bebida)
-Mami, he tenido una visión y quiero comentártela.
- Una visión?
-Me he dado cuenta que Simón (su ex marido) no va a dejar de querer a su madre, al menos durante los próximos seis años
-Nena estás bien?
- Recuerda esto mami, seis años y su madre dejará de ser importante para él (Maria Carolina no había podido aceptar que Simón por fin reuniese el valor para abandonarla y buscarse una mujer de verdad, no una lunática ydejase de excusar su presencia en Ibagué para cuidar de su madre, a la que Maria Carolina detestaba con toda su alma acusándola de borracha -le dijo la sartén al cazo- casi con toda seguridad falsamente, y probablemente no dejaba de rumiar maneras de seguir dominándolo)
Y colgó
Yo no pude evitar quedarme más que furioso con estas chaladuras familiares cada vez más frecuentes. Ni que decir tiene que sacar de la cama a una enferma Susana a las cuatro de la madrugada le importaba un carajo.
O a mí.
El 19 de enero se produce un atentado en una escuela de cadetes de la policía nacional en Bogotá. Murieron 19 de ellos.
Para Susana, que seguía siempre todas las noticias de Colombia, fue una noticia traumática -una más desde los últimos dos meses-. Parecía como si todo se lo tomase a pecho, como si ella fuese parte afectada. Esto no le iba nada bien ni a su ánimo ni a su salud, pero aquí, siete meses antes de sufrir el accidente cerebro vascular que la dejó en estado vegetativo, -para complaciente indiferencia de sus hijos- estaba con fuerzas, con ánimo para coger su bandera colombiana e ir al restaurante Mi Tierra, en Urgell Diputación para mostrar ante sus compatriotas su tristeza.
Sin perder el buen humor, en Arenas, noviembre 17....
Para Susana fue un período sumamente complejo: Por un lado creía realmente que estaba afrontando sus últimos meses de vida, debido al final de sus ahorros por la venta del apartamento -y al hecho de haber compartido parte de ese dinero con sus hijos-, como por la paulatina enfermedad de mi madre que nos entristecía mucho a ambos.
Noviembre 17,
Acción de Gracias en Restaurante 111.
Se esforzaba por mantener una
normalidad que por tantas cosas parecía desvanecerse
El 3 de diciembre en el concierto de Elton John, en el Palau Sant Jordi.
El concierto fue muy hermoso, , largo, de unas tres horas en las que Elton John estuvo especialmente vibrante pese a su edad.
Por algún motivo, me impresionó vivamente, una noticia que se supo horas después. Su madre estaba seriamente enferma, y durante el concierto falleció. Por algún motivo tuve una extraña sensación de premonición ante ello, pese a que en ese momento no había ningún indicio demasiado negativo aún para mi madre
Esta era su canción preferida
Es curioso pero, realmente, mi madre, en ese otoño 17 acabó no sólo aceptando a Susana sino estoy convencido queriéndola y preocupándose por ella muy sinceramente, como yo le decía, medio en broma, preocupándose por ella más que por mi
Y los tratamientos seguían (nov17)
Aparentemente no lo demostraba pero sentía, como dicen los dietarios que dejó escritos en diversas libretas, una preocupación creciente tanto por ella como por si misma, ya que intuía que la enfermedad estaba avanzando, basándose en algunas desorientaciones puntuales, que yo estoy convencido no significaban necesariamente nada inquietante respecto del tumor, pero ella creía lo contrario, sospecho que instigada por alguien de su entorno
Entre finales de noviembre y mediados de dciembre, mi madre estuvo en la UCI del Clínic, víctima de una intoxicación digitálica causada por la residencia Sanitas Consell de Cent, -algo fácilmente demostrable ya que era la residencia y no yo quien le administraba los medicamentos en las comidas-. Esto le causó a Susana un profundo pesar y un desgaste que ahora,en sus dietarios y libretas que dejó escritas era mucho mayor del que me demostraba a mí para no preocuparme.
En noviembre, mi madre quiso explícitamente regalarle a Susana uno de sus collares preferidos que a ella le habían gustado. Era su manera de demostrarle y demostrarme que la aceptaba completamente. Nos emocionó mucho aquel gesto. Susana muchos días insistía en acompañarme a visitarla a la UCI pese a que yo tenía una creciente sensación de preocupacíon por su salud
El muy difícil y complicado año nuevo 2018. Susana pese a todo no pierde la alegría ni el humor.
La Nochebuena la pasé con Susana pero ella, intuyendo que sería el último año quiso que el almuerzo de Navidad lo hiciésemos los dos solos. El de San Esteban lo compartimos los tres
Aunque visiblemente cansada como aqui estaba (diciembre 17) siempre que se veía capaz insistía en acompañarme al hospital
En Nochevieja, otra vez tengo que multiplicarme.Mi madre tomó dos raciones de uvas, una se la traje yo, y después yo repetí con Susana.
En enero sucedieron dos hechos que agravaron el nerviosismo y la fragilidad física y emocional de Susana de forma muy seria
Se pasaba horas contemplando esta foto, en su móvil. Seguramente con muchos recuerdos y mucho agradecimiento a su familia...que no era en absoluto compartido por otras personas muy próximas a ella
Por un lado, supimos que Rafael Ponce, cuñado de su mamá, había sufrido un grave percance de salud y se encontraba muy grave. No recuerdo si fue un accidente cerebro vascular. Para Susana este hecho fue más que triste y doloroso. Rafael, había sido, aunque nunca me lo reconoció abiertamente Susana, el padre que ella no llegó prácticamente a conocer, ya que con el suyo sólo convivió unos meses en 1965, Cuando murió, Rafael y su esposa, Elsa, ejercieron sobre la familia Peña, estoy convencido por lo que me contó Susana, no sólo un apoyo emocional impagable sino sospecho también económico, ya que la mamá de Susana, quedó con pocas competencias profesionales sola con siete hijos menores teniendo que salir adelante. Susana por ejemplo no olvidaba el consuelo que le brindó Rafael cuando le comunicó la muerte de su papá en 1965. Cuando Rafael sufrió el colapso de su salud, que acabó con su vida unas semanas después, su esposa Elsa estaba aparentemente aún más frágil, con un principio de Alzheimer, lo que hacía esa situación aún más dolorosa. Susana encajó su fallecimiento con una tristeza absoluta. Durante horas se ponía, una y otra vez como en un bucle de dolor, el video de sus honras fúnebrer en el Gimnasio Moderno de Bogotá en el que la banda del centro le despidió a los sones del Canon de Pachelbel
Unos meses después su familia sufriría una tragedia aún más dolorosa, cuando el yerno de Elsa murió víctima de un -aparente- envenenamiento. Cuando su hijo, cuya esposa estaba embarazada llegó para el funeral, bebió de una botella de agua de su despacho y murió también de forma fulminante. Para Susana esa tragedia fue quizá aun mas dolorosa, por razones explicadas aparte y en los que tuvo no poco que ver uno de los hermanos de Susana
Por otro lado, a mediados de enero su hija le comunica que tiene que desplazarse a Madrid, como escala previa a un viaje a Israel, para que pudieran verse. Me sorprendió y me hizo desconfiar muchísimo esa actitud. Susana le dijo que no tenía dinero para pagarse el viaje -que a su hija se lo pagaba con generosas dietas su empresa- y se lo tuve que pagar yo a crédito.
El viaje coincidió con el ingreso de mi madre en Sant Pau, que fue seguido por teléfono con creciente alarma por Susana.
Con Maria Jesús una amiga
en el VIPS madrileño
Susana, una vez en Madrid, su hija que no había querido que su madre se alojase con ella -en el Palace- tuvo que alojarse en un hotel próximo -que lógicamente tuve que pagar yo-. Viendo las fotos que publicó la hija en sus redes sociales rebosantes de sonrisas forzadas y muecas de maldisimulado afecto parecía que el viaje había sido tranquilo para Susana. Todo lo contrario. En un momento dado, su hija, como al parecer siempre hacía cuando estaban juntas, le registró el teléfono a sus espaldas para comprobar que mensajes enviaba, y encontró unos que se acababan de cruzar Susana y su hermana Clara Inés.
La reacción de la hija, al parecer fue extremadamente violenta. Unas semanas antes había prohibido categóricamente a Susana tener el menor trato con su hermana ya que ella era en ese momento uno de los objetos predilectos del odio de Maria Carolina. Al parecer, su tía le había recriminado en algún momento en el verano 17 el trato queella daba a sus hijos, la echó de su casa y le retiró la palabra durante meses. En esa época, se puso en contacto con Susana y la animó a demandar a Clara Inés por vía civil por una discusión que ambas hermanas tuvieron en mayo 17 y que acabó con ésta recriminando a Susana "que había matado a mi mamá", e insinuandole que lo haría saber a sus nietos. Susana nunca llevó a cabo esa demanda absurda, pero Maria Carolina le insistió durante meses que lo hiciera para hacer el máximo daño posible a su tía, eso sí, haciendo que fuese Susana quien diese la cara
La discusión acabó a gritos, y por lo que yo sé, y Susana contó, -no a mí- Maria Carolina llegó a levantarle la mano a su madre enferma.
Al día siguiente, con la hija en fase de calma en su estado siempre bipolar estado anímico, quiso ir a tomar una paella en uno de los restaurantes más caros de Madrid y pese a reconocer las muy generosas dietas que ella había cobrado de su empresa -o mejor dicho que ella se había autoconcedido en su empresa- se negó a pagarle la parte de su madre, que quedó literalmente sin dinero
Las discusiones se prolongaron durante el resto del día. Al parecer incluso estuvo a punto su hija de desentenderse de su madre sin acompañarla a la estación, pero lo hizo. Eso sí, se negó a moverse del taxi para ayudar a su madre con su maleta.
Todo esto me lo fue contando en el viaje de regreso, totalmente devastada animicamente. Cuando llegó me dijo que había sido un completo error ese viaje y que ojalá no lo hubiese hecho, ya que para estar con su hija y recibir ese trato, no merecía la pena
En enero tuve la oportunidad de conocer finalmente a su gran amigo Javier Dáger a quien tuvo la paciencia de buscarle un hotel cerca de nuestra casa. Aquí le pidió que si le ocurría algo, se ocupase de garantizarle que tuviese un entierro digno, algo que económicamente es en España seriamente caro...
El 14 de febrero en el Tanatorio de Les Corts...
Se habría producido esta muerte si los hijos de Susana no se hubieran desentendido de ella como lo hicieron sobre todo entre el período mayo16-oct 17? Estoy convencido que no
Ya no podía disimular su tristeza en el tanatorio. 14 de febrero
Marzo 17, paseando hasta cerca del mar frente al Salamanca.
En ese mes se produciría un incidente tremendamente grave causado por su familia que fue una de los peores insultos que ésta me había lanzado en todos esos meses