Mi esposa, ciudadana colombiana Susana Peña Fandiño, de bendito recuerdo, que fue asesinada por sus hijos, los presuntos delincuentes Juan Pablo Durán Peña y Maria Carolina Durán Peña -que sus nombres sean malditos- en Bogotá Colombia el 29/8/19
Mi afirmación de que su muerte fue un hecho delictivo se basa en lo siguiente:
Su hijo tenía contratado a un facineroso llamado Martinez-Orozco para que censurase su correspondencia (un hecho delictivo como yo le comuniqué varias veces). Accidentalmente se le pasó un exhorto judicial que retenía desde principios de año por el cual le exigían a mi esposa miles de euros correspondientes a una deuda contraida por su hijo (la primera de una larga lista) a nombre de Susana cuyo dinero se quedó el endosándole la deuda a ella. Mi esposa en llamada telefónica que quiso que escuchase le recriminó haber pedido este préstamo (cuya documentación conservo) y le hizo ver que podríamos (nosotros) demandarlo por estafa. El hijo le respondió como pudo asegurándole que a ella no la embargarían por esa deuda sino que me embargarían a mi, ya que consideraba erróneamente que nos habíamos casado por bienes gananciales y no por separación de bienes como yo exigí al notario -él desconocía eso-. Este era el agradecimiento que ese sinverguenza me reservó por haber mantenido a su madre en los ultimos cinco años de la vida de su madre de mi bolsillo hasta un coste de 115.000 euros.
Tres días después de esta conversación, la hermana inició el trámite para inscribir la defunción de Susana en la notaría 17 de Bogotá.
Este hecho me permite considerar que hubo una premeditación y planificación en su muerte.
En Colombia las defunciones se inscriben en notaría, -registro civil-, en teoría cuando se producen, no antes. El hecho de que este trámite se produjese con 75 días de anticipación es como minimo legalmente dudoso
En ese momento, en junio, los hijos se pusieron en contacto con el hospital y le hicieron saber que mi esposa no volvería a hacer tratamiento oncológico de ninguna clase. Por esta razón faltó a varias sesiones de quimioterapia y no asistió a un tratamiento experimental en julio que posiblemente la habria salvado la vida. De estas llamadas, Susana nunca supo nada
En agosto el hijo , presumiblemente para mantener la planificación de su horrible delito se presentó en Barcelona y en el hospital clinic donde estaba ingresada por un problema neurológico y una infección de orina, exigió a los médicos llevársela a cualquier precio a Colombia.Su doctora, Estela Pineda Losada se negó en redondo a aceptarlo ya que afirmó, hasta tres veces delante de mi por su estado de debilidad podría no aguantar un vuelo de once horas con todos los cambios de presión y dijo " podría morir en el viaje y a mi me pedirían cuentas". Al día siguiente inició sus vacaciones y fue sustituida por un medico colombiano, Reinaldo Moreno, de cualificación médica muy discutible que a cambio de una estancia para sus hijas gratuita en el establecimiento hotelero del hijo, cambió el criterio de la doctora..
El hijo antes de marcharse a Colombia,hizo su maleta, llevándose de mi casa numerosos efectos personales, incluido un televisor (todo lo denuncié al juzgado) e intentó obtener el documento que demostraba que la inscripción de la defunción estaba hecha desde junio. No lo logró
Susana fue introducida ilegalmente en Colombia ya que toda su documentación legal, cédula y pasaporte las tenía yo bajo llave en previsión de un secuestro. y la sigo teniendo.
Una vez en Colombia no recibió tratamiento médico alguno, como consta en la anámnesis médica de la mutua que la "atendió", llamada Emer Médica. El 16 de agosto sufrió un ACV que en Barcelona habría sido perfectamente tratado médicamente . En Bogotá el trato médico fue nulo por voluntad de los hijos.
El día de su muerte, la hermana -loca-Luz Angela, me comunicó que mi ex hijastra tenia preparadas denuncias en mi contra para meterme preso , según ella para el resto de mi vida- y si no lo conseguía tenía guardias armados con órdenes de "pararme como fuese" es decir sicarios para matarme. Por esa razón asumo que estoy en Colombia explícitamente amenazado de muerte por mi ex famlia política que así intentaría silenciarme.
El 29 de agosto fue incinerada apresuradamente en la funeraria Capillas de la Fe (sic) de Bogotá, sin el preceptivo certificado de defunción (un delito muy grave), que lleva fecha de 30/8/19. Como es posible incinerar a alguien estando legalmente viva? En Colombia se hizo con mi esposa. Probablemente si yo hubiese pisado el país ese día también me habrían incinerado.
Mi esposa estaba legalmente viva cuando fue arrojada al horno crematorio, pero no tengo pruebas de que estuviera realmente muerta en ese momento.
Merecía ese final tan espantoso a manos de essos malvados?
Merecía yo estar condenado a muerte por esa familia de mostruos por el crimen de haber cuidado de m esposa en sus últimos años de vda mientras sus hijos y resto de familia se desentendían de ella?




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