Una de las cosas que quisiera añadir también es la siguiente:
Susana decidió fríamente abandonarme el 13/8/19 indiferente a lo que yo pensase al respecto.
El 16/8/19 me llamó para pedirme auxilio ya que estaba convencida que sus hijos la habían sacado del hospital -en contra del criterio de su oncóloga- para matarla, como ella ya pensaba que sus hijos querían hacer ya desde noviembre 15.
Acto seguido le prohibieron el uso del teléfono y unos ´días más tarde le prohibieron toda visita. No voy a entrar en el hecho de que para simular que estaba perfectamente (?) una de sus hermanas me envió una foto en la que aparentemente había señales de golpes en su cara (algo que no me sorprendió lo más mínimo, teniendo en cuenta que llegaron a amenazarme de muerte si pisaba Colombia, por "el odio profundo que la familia me había tenido desde el primer momento", dicho en llamada telefónica grabada a una de sus hermanas chifladas)
Sea como sea, tras su muerte violenta, que sospecho fue a golpes, y probablemente el 29/8/19, (no tengo esa seguridad porque el certificado de defunción se rellenó después de ese día sin justificar la causa, por lo que puedo demostrar que fue incinerada estando legalmente viva) la tensión que esos delitos me causaron desembocó en una insuficiencia cardíaca grave, diagnosticada como miocardiopatía de Takotsubo, que causó una reducción brutal de la capacidad cardíaca, conocida también como el "síndrome del corazón roto" una de cuyas derivadas fue causarme de una disfunción hormonal severa, que al no ser tratada desembocó en un cáncer. Ésta enfermedad al estar con una insuficiencia coronaria grave impide cualquier tratamiento oncológico por lo que al regresar el tumor, es decir, la recidiva cancerígena me implica en un plazo de tiempo no determinado una muerte segura.
Esta muerte quiero dejarlo muy claro, habrá sido causada en primer lugar por la propia Susana al negarse reiteradamente a cuidarse como yo le insistí siempre,pero en segundo lugar se la debo a su familia de bandidos y hampones colombianos, sus verdugos, que tanto esfuerzo y odio inviertieron en causarle la muerte y tratar de causarme la mía. La muerte pues es lo único que yo habré obtenido de esa relación que nunca debería haberse producido
A su familia, hermanas y hermanos. bandidos y hampones y a sus falsas amigas, que tanto jalearon su muerte simulando lamentarla, felicitarles. Han conseguido otra muerte en su haber criminal. Eso sí, me gustaría, sabiendo que mi muerte será motivo de entusiasmo para su calaña inmoral, darles las gracias por el odio y el desprecio racista que yo recibí de todos ellos.
Tratar con ustedes me ha dado una inestimable lección de vida que yo me voy a llevar a la tumba, y es que ustedes los colombianos, y especialmente los del entorno maligno y putrefacto de Susana son como el escorpión de la fábula. Hagas lo que hagas siempre intentarán hacer daño. Esta es su naturaleza.. Una naturaleza malvada moralmente repulsiva que me ha enseñado que nunca, nunca hay que hacer nada por nadie en esta vida, porque nadie te va agradecer lo que hagas, como a mi me ha ocurrido gracias a esta relación que ha sido mi peor desgracia. Ojalá el cáncer -por cierto genéticamente hereditario en esa familia- les alcance de nuevo. Es lo mínimo que les deseo
Espero que disfruten de las diferentes medidas legales que yo habré tomado, desde el rencor mas absoluto con ustedes para hacerles el máximo daño posible
Malditos sean por siempre